lunes, 16 de octubre de 2023

Aumentar el consumo de calcio para una buena salud ósea

 


Cada 20 de octubre se conmemora el día mundial de la lucha contra La osteoporosis, una enfermedad que puede afectar a personas de todas las edades, pero es mucho más común en hombres y mujeres mayores.

Las mujeres son más propensas a padecer osteoporosis debido a la acelerada pérdida de densidad ósea, y por la caída de los niveles de estrógenos en los años que siguen posterior a la menopausia.

Francisco Herrera Morales nutricionista de Productos Nevada, nos comenta que el calcio y la vitamina D son componentes fundamentales de la dieta, así como complemento de toda terapia tanto en la prevención como en el tratamiento de la osteoporosis.

Es conocido que la ingesta adecuada de calcio a través del consumo de lácteos, podría reducir el riesgo de osteoporosis, ya que estos además de proporcionar el calcio, aportan proteína de alto valor biológico y otros nutrientes esenciales que participan en la formación y el mantenimiento de los huesos, como la vitamina D, fósforo y magnesio. 

Estudios han evidenciado que la intolerancia a la lactosa se asocia con una baja masa ósea y un mayor riesgo de fracturas debido al bajo consumo de leche3. Así mismo, estudios en niños y adolescentes han demostrado que la suplementación con calcio, alimentos enriquecidos con calcio o simplemente la leche aumenta la tasa de adquisición de minerales óseos.

El calcio es el mineral más abundante en el organismo, siendo esencial no solo para la salud ósea. El estudio realizado por IOF, Internacional Osteoporosis Foundation en 83 países usando una calculadora de calcio muestra que un 89% de ingestas diarias de calcio están por debajo de las recomendaciones del Instituto de Medicina (Institute of Medicine) actualmente “The National Academy of Medicine”, con un promedio de consumo de calcio de 594 mg/día.

La leche y los derivados lácteos son excelentes fuentes alimentarias de calcio debido a su elevado contenido y biodisponibilidad. La biodisponibilidad es la medida en que un nutriente es absorbido y utilizado. Distintos factores afectan biodisponibilidad del calcio, por ejemplo, algunos componentes de los alimentos actúan sinérgicamente para promover la absorción de este nutriente, mientras que otros, por el contrario, se unen al calcio y forman compuestos complejos que el organismo no puede absorber.

Herrera Morales, nos brinda algunas recomendaciones alimentarias adicionales que podrían ayudar a prevenir esta enfermedad:

·       Asegurar una ingesta adecuada de calcio y vitamina D; consumir 3-4 porciones de lácteos al día colaboran cumplir con esta recomendación.

·       Lograr un consumo adecuado de proteína. Los alimentos fuente de proteína son la leche, huevo, carne, pollo, pescado, garbanzos, lentejas, frijoles, entre otros.

·       Consumir todos los días al menos cinco porciones de frutas y vegetales. 

·       El consumo adecuado de otros nutrientes como vitaminas del complejo B, vitamina A, vitamina K, magnesio y zinc también favorecen la salud ósea. 

·       Realizar actividad física de forma constante, esto favorecerá el fortalecimiento de los huesos.

·       No fumar.

·       Evitar el consumo excesivo de alcohol.

Es necesario concientizar sobre la osteoporosis y otras enfermedades músculo-esqueléticas a todos los niveles: Escolar, familiar, comunidades, gobiernos, etc. El conocimiento ayudara a mejorar nuestros hábitos y a tratar con eficacia esta condición.

viernes, 13 de octubre de 2023

Progreso de la vacuna contra el SARS-CoV-2: una mirada hacia el futuro

 


En días pasados Moderna anunció que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó la Solicitud de Licencia Biológica suplementaria (sBLA) de su vacuna más actualizada Covid-19 a partir de los 12 años. También recibió la Autorización de Uso de Emergencia para personas de 6 meses a 11 años. La vacuna actualizada COVID-19 de Moderna contiene proteínas spike para el sublinaje XBB.1.5 del SARS-CoV-2 para ayudar a prevenir la COVID-19 en individuos mayores a los 6 meses de edad.

 

Stéphane Bancel, CEO de Moderna, destaca la importancia de estas actualizaciones en el contexto de la amenaza actual de COVID-19, particularmente durante la temporada alta de enfermedades respiratorias. A medida que las variantes del virus continúan evolucionando, las vacunas actualizadas desempeñarán un papel fundamental en la protección de las personas durante la temporada de vacunación 2023-2024.

 

El avance representa un cambio de una vacuna bivalente (2 componentes: cepa ancestral + BA.4 BA.5) a una vacuna monovalente (XBB.1.5), en línea con las recomendaciones de la autoridad de salud pública para actualizar la composición monovalente XBB.1.5 para la temporada de vacunación de este año, principalmente porque la circulación de la cepa ancestral está prácticamente ausente. La vacuna monovalente trabaja para proteger contra las subcepas XBB.1.5 y ayudará a producir niveles óptimos de anticuerpos protectores, reduciendo el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte5.

 

Moderna ha recopilado datos clínicos sobre su vacuna monovalente XBB.1.5 que demuestran una respuesta inmune efectiva contra múltiples sublinajes, incluidos XBB.1.5, XBB.1.16 y XBB.2.3.2, así como variantes como BA.2.86, EG.5 y FL.1.5.1. Las agencias de salud pública están monitoreando de cerca la variante BA.2.86, una variante con más de 30 mutaciones en comparación con variantes previas de Ómicron. Esto ha estimulado a varios gobiernos para acelerar las campañas de inmunización y así aumentar la inmunidad protectora generada por la vacunación previa o la infección con COVID-19.

 

En este escenario, la historia de la vacuna contra COVID-19 está lejos de terminar. El desafío ahora es aumentar las coberturas de inmunización a nivel mundial, reducir las dudas que existen sobre las vacunas de mRNA y hacer frente a las nuevas variantes del virus. A pesar de los importantes avances en materia de inmunización, se necesita una acción inmediata de la sociedad civil y los gobiernos para abordar problemas críticos y alcanzar los objetivos de coberturas de inmunización en todos los países[1].

 

La doctora, Yamile Sandoval Sánchez, gerente médico de la Unidad de Vacunas de Asofarma, dice que los beneficios colectivos de la vacunación son esenciales para contener la propagación de este virus y garantizar la protección de las personas más vulnerables. Cada día, la ciencia confirma su seguridad y eficacia, lo que pone de relieve la importancia de promover la vacunación entre la población. "La tecnología de ARNm es una verdadera revolución para combatir enfermedades infecciosas. Ahora debemos seguir fomentando la investigación con los más altos estándares de calidad, adaptarnos al cambio como sociedad y promover la vacunación anual como un acto de amor individual con un alto impacto social y colectivo", concluyó la doctora Sandoval.

 

Hoy en día, la comunidad científica está trabajando incansablemente para desarrollar vacunas seguras e inmunogénicas, no solo contra COVID-19[2], sino también contra otras enfermedades potencialmente mortales e incapacitantes. La capacidad de Moderna para desarrollar, fabricar y comercializar rápidamente vacunas COVID-19 demuestra el potencial de la tecnología de ARNm, no solo para la cepa ancestral sino también para las subvariantes del Ómicron. En el caso de las vacunas contra el SARS-CoV-2, hemos evolucionado de una vacuna que protegía contra la cepa original, al desarrollo de vacunas más actualizadas o bivalentes que protegían contra la cepa ancestral y contra subvariantes del omicron, hasta llegar a esta nueva actualización contra XBB.1.5 monovalente recién aprobada por la FDA y EMA

 

El pasado 2 de octubre se anunció el otorgamiento del Premio Nobel de Fisiología a Katalin Karikó y Drew Weissman por su destacada contribución en el desarrollo de vacunas basadas en ARN mensajero (ARNm) contra el COVID-19. Este reconocimiento exalta el trabajo que por más de 4 décadas ambos científicos, desarrollaron y que los posicionó como pioneros en el estudio del mRNA y sus beneficios a la salud pública revolucionando nuestra comprensión del ARNm y sus aplicaciones[3].

 

En diciembre de 2023 se cumplen tres años desde que se identificó el primer caso de COVID-19[4], que marcó el inicio de una pandemia que paralizó el mundo y una carrera científica, sin precedentes en el siglo pasado, para desarrollar una vacuna segura y efectiva contra la enfermedad.

 

Desde entonces, Moderna, una compañía con más de 10 años a la vanguardia en materia de investigación de la tecnología de ARN mensajero (ARNm), ha sido reconocida no solo por desarrollar una vacuna altamente efectiva[5] contra el SARS-CoV-2 en tiempo récord, sino también como una empresa que continúa invirtiendo en el desarrollo de vacunas actualizadas para proteger a las personas contra las variantes emergentes; lo que posiciona a la compañía como un aliado global en materia de salud pública3.

 

La vacuna COVID-19 de Moderna ha sido autorizada en más de 70 países, y hasta la fecha, se han producido más de mil millones de vacunas COVID-19.

 



[1] Historia de la vacuna contra el Covid-19. Disponible en: https://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2021/12/pdf/picture.pdf Fecha de acceso: 19/9/2023

[5] Comunicado de prensa. “Moderna anuncia avances en vacunas contra COVID-19 e influenza estacional”

Día Mundial de la Trombosis: concienciando sobre el riesgo silencioso que causa la muerte a 1 de cada 4 personas en el mundo

 


El 13 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Trombosis, una fecha destinada a crear conciencia sobre la importancia de reconocer y abordar la enfermedad tromboembólica venosa (TEV). En un mundo donde una de cada cuatro personas fallece debido a afecciones relacionadas con la trombosis y donde el 60% de los coágulos venosos se desarrollan después de una hospitalización[1], es crucial sensibilizar a la población sobre esta problemática.

 

La TEV engloba dos condiciones médicas de gran relevancia: el Tromboembolismo Venoso Profundo (TVP) y la Embolia Pulmonar (EP). El primero se origina cuando se forman coágulos dentro de las venas profundas del sistema circulatorio, con mayor frecuencia en las extremidades inferiores. Estos tienden a permanecer en su lugar de origen, pero con el tiempo pueden desplazarse a otras áreas, lo que puede dar lugar a complicaciones[2]. La doctora Claudia Albarán, gerente médica del portafolio cardiovascular para SANOFI, explicó que no debe confundirse con la tromboflebitis superficial o las conocidas “arañitas”, que son propias de la circulación venosa superficial.

 

La segunda condición médica, la EP, representa la complicación más grave del TVP. Se produce cuando una parte del coágulo se desprende y viaja a través del torrente sanguíneo hasta llegar a los pulmones, causando un bloqueo en la circulación pulmonar. Si el coágulo es de pequeño tamaño, con el tratamiento adecuado, es posible que la persona se recupere de una EP. No obstante, esta condición puede dejar secuelas significativas[3].

 

“El embolismo pulmonar es una condición que puede llegar a ser fatal si no se aborda a tiempo y de manera adecuada. Los síntomas característicos incluyen tos, dolor u opresión en el pecho acompañado de dificultad para respirar o respiraciones cortas, sudoración, palpitaciones y aumento de la frecuencia cardíaca”, señaló el especialista.

 

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, aproximadamente la mitad de los pacientes con trombosis venosa profunda pueden no experimentar ningún síntoma. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar síntomas en la zona afectada del cuerpo, como hinchazón, dolor o enrojecimiento de la piel. En cuanto a la EP, es importante destacar que puede ocurrir sin que se presenten los síntomas típicos de la trombosis venosa profunda[4].

 

Los factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de que un paciente desarrolle un TVP son variados y abarcan una amplia gama de situaciones y condiciones. Según la Dra Albarán, existen casos en los que los pacientes tienen enfermedades subyacentes, como deficiencias en proteínas y factores clave para el adecuado funcionamiento de los componentes sanguíneos. Sin embargo, también hay factores adquiridos que pueden aumentar el riesgo de desarrollar un TVP, que incluyen edad avanzada, obesidad, traumatismos, cirugías importantes, pacientes con cáncer… entre otros.

 

La especialista enfatiza la importancia de que los pacientes que se someterán a cirugías sean evaluados por su médico tratante para determinar si presentan algún riesgo de desarrollar una TVP durante o después de la cirugía. Además, señala que los factores de riesgo para la embolia pulmonar son similares a los del TVP, y los pacientes con antecedentes de estas condiciones tienen un riesgo aún mayor de desarrollar esta complicación. Por tanto, es fundamental la identificación y gestión adecuada de estos factores de riesgo en la atención médica.

 

En la actualidad, se dispone de diversas pruebas para el diagnóstico de la trombosis venosa, tales como la medición de los niveles de dímero D en la sangre, la ecografía dúplex, la venografía y las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética[5].

 

"Es crucial que las personas que padecen esta afección sigan estrictamente el tratamiento prescrito por su médico. Además, es posible que necesiten someterse a análisis de sangre de forma regular. Acompañando estas medidas, es importante evitar permanecer en la misma posición durante largos períodos y abstenerse de fumar", concluyó la especialista.

 

Dentro de los hospitales en Centroamérica y el Caribe, los médicos están entrenados prevenir el desarrollo de TVP o EP en sus pacientes hospitalizados. En consonancia con el compromiso de mejorar la atención médica, Sanofi se esfuerza por fortalecer estas medidas preventivas y al mismo tiempo, anima a la población en general a programar visitas regulares con su médico de confianza.

 



[1] World Thrombosis Day, disponible en: https://es.worldthrombosisday.org/know-thrombosis/

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