Mostrando entradas con la etiqueta Paul Carrillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paul Carrillo. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de octubre de 2014

Desde el Hard Rock Hotel Panamá Megápolis... BAZAAR

BAZAAR

Etcétera Blog Panamá ha decidido continuar probando los demás restaurantes que ofrece el Hard Rock Hotel Panamá Megápolis. En esta ocasión, era un viernes en la noche y decidimos visitar Bazaar.

Se trata de un gran comedor con un ambiente mucho más versátil que los dos restaurantes que hemos visitado hasta ahora.  Eramos sólamente Concepción y yo, pero Bazar es propicio para cenas familiares.  Se puede decir entonces que el concepto de Bazaar es restaurante familiar -all you can eat- estilo bufet.

El costo por persona es muy razonable, sobre todo tomando en cuenta la inmensa variedad de diferentes platos. Este hermoso restaurante tiene una capacidad total para atender a 310 personas, tanto en puestos como en servicio atento.  Concepción y yo fuimos al bufet de cena; no obstante, el Gerente de Bazaar se enorgullece mucho de su servicio de desayuno y de almuerzo, que sirven de lunes a sábado, y por supuesto, de su gran Brunch Dominical "que ofrece una banda de música en vivo", nos comentó el Gerente con genuina motivación y entusiasmo.

Como siempre, mi esposa yo iniciamos nuestro ritual de cena echándole un vistazo a la Carta de Vinos.  Ésta es muy parecida a la de Tauro y a la de Soy, pero una lista más amistosa y descomplicada, con mayor oferta de vinos rosados que las cartas anteriores.  El asunto se puso mucho más interesante cuando nos ofrecieron la Carta de licores y cocteles.  Sabemos muy bien que Hard Rock Hotel es afamado por su excelente mixología.

En licores, la lista de Vodkas es muy interesante, comenzando con renombrado Ketel One, el Vodka Belvedere, seis sabores del Absolut, y el oneroso Stolichnaya Elit; son trece diferentes Vodkas en la lista.  En renglón aparte, el licor parisién Nuvo; luego la lista de Tequilas.  Son diez ofertas de Tequilas, entre blancos, reposados, añejos, y el fascinante Patrón Café.  Luego siguen los licores; unas 25 opciones en la lista.  Luego la lista de 20 rones, que incluyen los panameños, colombianos, puertoriqueños, jamaiquinos, y tres Zacapa Centenario, incluyendo el muy suntuoso X.O.  Cuatro ginebras, cinco brandys (y cognac), y 29 whiskeys completan esta interesante lista.  El asunto continúa; al menos 31 opciones diversas confirman la lista de cocteles, entre Mojitos, Caipiriñas, Martinis, Margaritas, y otros.  Finalmente, las cervezas.

Sangría


Nuestra elección de bebida fue muy sencilla, deliciosa y refrescante.  A nuestra mesa llegó una gran jarra de sangría junto con dos copas preparadas con hielo, cubitos de manzana verde y cerezas maraschino.  Señoras y señores, comenzó la diversión.

Concepción y yo nos dirigimos a la gran mesa de ensaladas.  En verdad, nunca había visto tantas posibilidades en un salad bar.  Tomates de varios tipos, aceitunas varias, chips de zanahorias, apio, garbanzos, tiras de pimentón de los tres colores, lechugas de varias clases, crutones, ceviche fresco de corvina y ceviches variados, cebolla morada, cebolla blanca, brocoli, diversas ensaladas de pasta, turnips (nabo), habichuelas, ají jalapeño, pepino, pixbae, limas, guandú cocido, guisantes, al menos cuatro deliciosos aderezos diferentes, escabeche de pescado apanado, en fin, todo lo imaginablemente necesario para armar un nutrido plato de crudités y ensaladas.  En mesa aparte está la estación de panes, con al menos 10 tipos de panes diferentes, acompañables de mantequilla danesa, o queso crema Philadelphia.

Elegante isla de ensaladas

El bufet ofrece varias opciones de segundo plato, o plato intermedio, antes de llegar al plato pricipal.  Al extremo lateral izquierdo del salón se puede encontrar un surtido deli y estación de emparedados y sopas.  Todo va variando.  Al momento en que pasé por ahí, observé porciones de Club Sandwich y los anillos de cebolla más hermosos y apetitosos que he visto.  Más tarde vi grilled ham & cheese sandwich y nuggets de pollo.  En sopas había la opción de sancocho o crema de brocolí con queso cheddar. Contiguo a esta estación, y donde comienza el bufet principal, toda una sección de cold cuts con varios tipos de salamis y otros embutidos, más hermoso aun... quesos!! Azul, Provolone, Mozzarella, Colby, Pepperjack, Monterey Jack, Edam, etcétera, más varios aderezos exóticos, como grapeseed oil (aceite de pasitas), frutas deshidratadas (piña, arándanos, pasitas), y nueces.  Pasada la isla de ensaladas, otra isla repleta de todo tipo de emparedados preparados en diferentes panes.

Concepción y hicimos pausa en este punto, lo que propicia una buena oportunidad para la conversación sobre la deliciosa jarra de sangría, o simplemente para mirar a la gente bella pasar.  Es parte de la experiencia que Hard Rock Hotel desea facilitar.  La música siempre es fenomenal y divertida en cada rincón de este espléndido hotel.  



Ensaladas!


Emparedados, sushi, y otros entremeses


Tomamos un plato grande cada uno, e iniciamos nuevamente nuestro desfile ante las vistosas ofertas de Bazaar.  Al extremo lejano derecho está la estación de asados (carvings).  Belleza! Todo lo de este extremo viene de la parrilla, la plancha o el horno.  El amable servicio te atiende para cortar delante de tus ojos las carnes de pernil, pavo, jamón, o res.  En torno a estas jugosas opciones encontrarás acompañantes que completarán tu plato de parrilla; cortes de frutas tropicales y vegetales, todos calientitos y recien salidos del asador; también cous-cous con frutas, arroz hawaiiano, y salsas exóticas, como el relish de mango, la salsa de naranja, el relish de papaya, además de steak sauce, mostaza dijón, aceite de oliva, y pimienta negra en grano para moler. 

Para complementar más tu plato principal, visita el largo bufet del medio, que ofrece puré rústico, medallones de cerdo en salsa de pimienta, pescado en salsa de vino blanco, pastas, arroces, y una de mis guarniciones favoritas de este mundo: plátano en tentación.


Si no te apetecen las carnes, o simplemente deseas sacar más provecho del bazar de tentaciones, cerca del deli puedes encontrar la estación de pastas.  Ofrecen pastas cortas y largas de primera calidad, cocidas ante tus ojos, y vestidas con tu elección entre múltiples opciones de salsas.  Al ladito, en la mesa de quesos, encuentras todo el parmesano del mundo. 



Del asador al plato

La excelente parrilla de Bazaar


Tarta de coco, nueces y bayas silvestres


Fuente de chocolate blanco para brochetas


Degustamos, mi esposa y yo, cada uno su plato principal, servido al gusto preciso de cada quien, mientras la sangría parecía nunca acabar, y los minutos de deleite se hacían horas.  Cuando el mesero amable retiraba nuestros platos vacíos, Concha y yo conversabamos con los ojos y sin hablar, nos visitó nuevamente el Gerente.  "¿Se les ofrece té, café o un digestivo?".  Concha y yo sonreímos, y declinamos la oferta muy tímidamente.  Son tres los restaurantes de Hard Rock Hotel Panamá Megápolis que hemos visitado hasta ahora, y son tres las veces que he rechazado la tentadora oferta de simplemente sentarme a disfrutar un licor digestivo después de la cena.  Esa noción me hace desear regresar.

¡Era la hora del postre!  Hay que ponderar el hecho de que la mesa de postres siempre está surtida de delicadas y dulces creaciones, todas frescas y artesanales, cual pequeñas obras de arte.  Porciones personales de pastel de pacanas, pastel de limón, brownies, dulce de queso, bizcocho con coco y bayas del campo, y otras tartas, incluyendo una opción de bizcochuelo muy ligero y relleno, preparado con Splenda, para los diabéticos.  Concepción se dedicó a servirse de la fuente eterna de chocolate blanco, rodeada de diferentes opciones para embrochetar y sumergir: malvas, fresas, galletas óreo, etc. 


Esa fue nuestra tercera experiencia de cena en este hermoso hotel de la Ciudad de Panamá; como siempre, atendido con mucho respeto, cariño y dedicación profesional.  Todas sus presentaciones culinarias son de primera calidad.  Esto es Bazaar.  Lo disfrutamos mucho  ¿Que si lo recomendamos? ¡Absoluta y ampliamente sí!


Mi esposa, Concepción Amaya, junto al Gerente de Bazaar




domingo, 28 de septiembre de 2014

Soy - Elegancia culinaria oriental en el Hard Rock Hotel Panamá Megápolis



Impulsados por el éxito rotundo y sensacional que tuvimos en Tauro, Concepción y yo decidimos visitar este hermoso bistró oriental, también ubicado en el piso AS1 del Hard Rock Hotel Panamá Megápolis. 

Más que un bistró, es un gran resturante de gran elegancia oriental que ofrece varios diferentes ambientes, acorde al magnífico concepto de los restaurantes que pertenecen a la mega-marca Hard Rock. 

Nosotros habíamos reservado con días de anticipación (es recomendable reservar), y al llegar nos hicieron sentir que genuinamente nos estaban esperando.  Nos presentamos ante una elegante anfitriona a la entrada del suntuoso recinto, y al pronunciar mi nombre vi aparecer ante nosotros a Don Rafael Guillén, Gerente muy atento del hermoso restaurante.  No cabe duda de que Hard Rock ha hecho mucho énfasis, y probablemente invertido importantes recursos en asegurar la oferta del más atento y profesional servicio posible.  Este notable elemento los hace ser certeramente distinguidos entre muchos otros resturantes de Panamá, y es una de las cosas que nos hizo regresar aquí a cenar. 

El propio Gerente nos introdujo de manera muy entusiasta a su gran comedor, ofreciendonos los diferentes subambientes; todos muy apeteciblemente refinados y acogedores.  Una vez cómodamente ubicados en nuestra mesa, comenzó la diversión.  ¡Hasta este momento nos sentíamos Concha y yo como celebridades!

Mesas Tatami

Cómodo y acogedor comedor principal

Uno de los ambientes ofrecidos al entrar es el de los círculos tatami; concepto japonés que te hace sentir verdaderamente oriental e íntimo.  Nosotros elegimos sentarnos en un ala del comedor principal; no obstante, prometemos volver con amigos para sentarnos en el divertido estilo que corresponde. 

Dos atributos importantes de este hermoso lugar son: el Sake Bar, de donde provienen los cocteles y especializadas bebidas calientes y frías, preparadas minuciosamente por el barista experto.  Y como en todo legítimo resto-bar oriental; requisito indispensable no puede faltar la barra de sushi o raw bar.

Sake Bar
Sushi y Raw Bar

Como de costumbre, pedimos poder leer la carta de vinos.  Al tiempo que ésta llegaba, nuestro amable server nos trajo la tetera japonesa calientita y rebosante de delicioso té verde.

Evidentemente es fascinante para mi revisar la lista de vinos.  Debo recalcar inmediatamente que el primer vino de la lista es uno de los más recomendados para disfrutar con comida oriental: de Argentina, el Rutini Gewürztraminer (se pronuncia "gue-vertz-traminer").  Otras cuatro buenas opciones complementan la sección de vinos argentinos.  Cuatro son las opciones chilenas, incluyendo el cremoso y completo Montes Alpha Chardonnay.  España es representado en la lista por seis muy buenas opciones; cuando no por la variedad gallega y estilizada Albariño, por la redonda y borgoñesa Chardonnay.  Francia, Italia y Australia están en la lista; mas debo enfatizar también el Blue Fish Sweer Riesling, de Alemania.  Cinco vinos espumantes y siete Champañas le dan continuación a la apetitosa lista, incluyendo el Prestige Cuvée Dom Perignon Rose, para ocasiones importantes o el uso de la cuenta corporativa, listado a $1,200 la botella.  Los vinos tintos también están presentes; 14 argentinos, 12 chilenos, 12 españoles, 1 francés, dos italianos, tres californianos, tres australianos y un alemán. 

El Gerente Rafael Guillén visitó nuestra mesa nuevamente para ofrecernos un plato surtido del sushi bar.  Se nos hizo agua la boca al tiempo en que asentíamos decididamente ante la oferta.  Minutos después, llegó a la mesa una hermosa bandeja que contenía sashimi de cojinúa, de pulpo, de atún, y de salmón; todo deliciosamente fresco y acompañado de gengibre encurtido, wasabi y lima.  Dos rollos complementaban la bandeja; el Samurai y el Especial del Chef, que contenía soft shell crab por arriba. 

Decidimos acompañar esta lujosa bandeja con una jarrita de sake Hana Lychee, servido ligeramente frío.  Este vino se presentó muy exótico en nariz, con aromas a talco de bebé y jabón de baño fino.  Preciosa la armonía en este vino, entre su suave estructura y su delicado dulzor.  Su paso por boca es suave, pausado, meditativo y relajante al paladar.  Tiene su final con notas a flor de saúco y sutil lichi que perdura al menos 30 segundos. 


Salsa de soya. La tetera detrás


Plato surtido desde el Sushi Bar


Pausa y seguimos.  Decidimos probar el ceviche de la casa.  Es una bella composición de finos cortes de percado blanco muy fresco, lascas de platanito, porción de puré de camote, ensaladilla de microhierba y tomate cereza, cebolla morada, camarones; todo colocado sobre leche de tigre.  La acidez del ceviche saca a relucir el dulzor del sake, escondiendo o venciendo toda su delicada estructura.  Es una sensación muy agradable, pero no contentos con eso, decidimos probar la majestuosidad de este ceviche contra un Chateau Ste. Michelle Riesling de Columbia Valley (Estado de Washington), cosecha de 2011. 


Al igual que Tauro, el resturante Soy hace muy buen servicio del vino, a la temperatura correcta, en copas apropiadas que en este caso muestran bellamente el tenue color dorado de este vino, que además deja brillantes reflejos verduzcos.  El vino ofreció un bouquet exótico, con aromas a hierbabuena y notas secundarias a azúcar quemado y caucho.  Su desempeño en el paladar va en ordenado incremento, en intensidad de sabores, desde un comienzo cítrico a limón chino, hacia hermosas notas minerales y brillante acidez.  Su final es ligeramente dulce, lo que hace este vino ser un compañero fenomenal para los platos orientales.  Muestra un toque a miel y whiskey en su final de mediano a buen largo. 

Fusion Ceviche


El menú de Soy es muy interesante de examinar.  Recomiendo que a la hora de elegir, lean esta carta de platos con calma, y pidan ayuda al mesero, y hasta recomendaciones.  El servicio es extremadamente gentil y dispuesto a ayudar. 

Las entradas son nueve, que incluyen el apetitoso Spicy Lobster Tempura, Crab Fritters, y Wrapped Scallops.  Nosotros nos fuimos por el Fusion Ceviche, pero prometemos regresar por los aquí mencionados. 

Otras entradas o platos compartibles están listados bajo el título Sushi Bar Specials.  Carpaccios, Tiraditos y Tartar; son cinco las ofertas para quienes nos gusta el inigualable frescor del pescado crudo o ahumado.

No hemos terminado con las entradas; hay Tempuras.  De Langostino, de Conchuelas, de Calamar, de Mariscos, de Cangrejo de caparazón suave, de Vegetales Variados, y todos servidos con salsa Tentsuyu.

Siguen en el menú cinco opciones de ensalada, y dos de sopa. 

Continúa el menú bajo el título: Rolls & Hand Rolls.  Esta sección está sub-dividida en Makis & Temakis, Sushi Nigiri, Rollos Especiales, y Sashimi.  Por eso recomiendo mirar esta carta con calma.  

Nosotros nos decidimos por el Volcano Roll, que está listado bajo el subtítulo de Rollos Especiales. Es un rollo que contiene langosta tempura, queso crema, cebollina, lechuga, atún y aguacate, delicadamente flambeado, y colocado sobre salsa de langosta thermidor y hash de hongos; muy delicioso.


Volcano Roll

Duck Breast

Shrimp Pad Thai


La lista de Platos Fuertes es igual de compleja e interesante.  Ofrece unas dieciséis opciones que van desde el arroz frito, los fideos y vegetales, pasando por los diferentes cortes de carne; las aves, costillas de cerdo, hasta llegar a los pescados y mariscos.

Nosotros optamos por el Duck Breast y el Shrimp Pad Thai.  El primero consiste en rebanadas de tierna carne de pechuga de pato (Magret de Pato), acompañado de algodón de azúcar, salsa a base de tamarindo y cardamomo, y humus de garbanzo con tahini (pasta de semilla de sésamo) y almendras.  El Pad Thai es suculentamente preparado con leche de coco, nam pla (salsa de pescado), tofu, maní, albahaca, curry y también los crutones de plátano.


Finalmente vino la hora del postre.  Como se imaginarán, Concha y yo estábamos repletos pero casi satisfechos.  Había que mirar los postres, y Concha me hizo la salvedad de que debía ser el más light de todos.  La carta ofrece: Peanut Butter Spring Rolls, Passion Fruit Curd, Green Tea Créme Brûleé, Coconut & Mango Tapioca, Banana Cheesecake, y Fruit Platter.  Continúa además con una lista de helados y sorbetos.  Nuestro amable server sugirió que probaramos el Banana Cheesecake.  Evidentemente que esa opción no cabía dentro se los parámetros establecidos por mi señora.  Luego, el mesero muy entusiastamente trató de convencernos de que debíamos probar el Créme Brûleé.  Nos fascinó su energía y cariño al insistir, pero tuvimos que optar por la copa de helado de té verde.  Simple, pero qué buena opción, dejenme contarles.  Es un helado delicadamente exótico, con complejidad de sabores y escencia anuezada.  Viene con dos galletitas de ajonjolí, y pudimos experimentar que este helado marida muy bien con el poquito de sake que aun quedaba en nuestra mesa. 

En fin, fue una experiencia enormemente grata para nosotros cenar en este fascinante restaurante oriental del Hard Rock Hotel Panamá Megápolis.  Nos sentimos muy agradecidos por la apreciable atención, realmente magnífica, por parte del Gerente de Soy, del amable mesero, y por supuesto, por las obras de la cocina, artísticas y deliciosas, que presentaron para nosotros.  Salimos con muchísimas ganas de regresar muy pronto.



Helado de Té Verde
  



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...