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domingo, 6 de julio de 2014

SERIES - Sr. Vino - Côte-Rôtie



Côte-Rôtie es la apelación vinícola más boreal de la region vinícola del Ródano Norte.  Recordemos que el Valle del Ródano como región vinícola importantísima de Francia, está dividida en Norte y Sur.  El Ródano Norte es la parte más pequeña de las dos, y un poco más prestigiosa.  En ella, junto con Hermitage, los vinos de Côte-Rôtie son los rojos más reconocidos (Chateaneuf -du-Pape en el Ródano Sur). 

En el párrafo anterior utilizé la palabra "pequeña".  Sin embargo, para establecer cierto sentido de dimensión, el Ródano Norte comienza desde el límite más boreal del valle, iniciando con Côte-Rôtie, y se extiende por 50 millas hacia el Sur, hasta llegar a Cornas, conteniendo sus otras cinco apelaciones vinícolas: Condrieu, Château-Grillet, St.-Joseph, Hermitage, y Crozes-Hermitage.  En esta sub-región (en estas apelaciones vinícolas) se originan los vinos rojos y blancos más exóticos y costosos del Ródano.

El valor geológico del área donde se producen estos vinos tan valiosos y codiciados es simplemente ¡incalculable!  Los mejores viñedos se arraigan sobre los bordes estrechos y rocosos de terrazas a lo largo de colinas que bordean el río (Río Ródano).  La composición geológica de estos suelos es granito y pizarra, en capa de poca profundidad.  Como se imaginarán, el drenaje de estos suelos es fenomenal.  Por tal motivo, la erosión natural también lo es, y las vides se deslizarían por las laderas inclinadas si no fuera por las paredes de roca construídas a mano que sostienen firmemente estas terrazas.  Aun asi, las lajas del pedregoso terreno se desmoronan hasta el río, con las lluvias del invierno, y cuando esto sucede, los viticultores del Ródano se encargan laboriosamente de regresar el valiosísimo elemento geológico a su lugar, utilizando cubetas.

La única uva roja permitida en esta Sub-Región es Syrah.  Nada pasa por casualidad; el juicio enológico que dio origen a esta regla es absolutamente certero, dado que la variedad en mención, y sembrada en esos terrenos, produce muchos de los vinos más exóticos e intensos del mundo.  Es un binómio mágico. 

De manera literal, el término en francés Côte-Rôtie significa: ladera rostizada.  Sus vinos conjugan a la perfección tanto el carácter del varietal Syrah, como la influencia única del excepcional terruño, para dar paso a vinos de increíble expresión incisiva, terránea, y cárnica silvestre.  Una característica muy típica de estos vinos es el sabor a pimienta blanca, que parece ir y venir en la copa de un lado al otro, como un animal enjaulado. 

En nuestro planeta existen un poquito menos de 500 acres de viñedos de Côte-Rôtie, solamente; y muchos de ellos son pendientes en suelo pedregoso de granito con hasta 60° de inclinación; todos mirando hacia el Sur.  ¿Pueden tratar de imaginar el valor real y actual de estas parcelas?  Son razones por las cuales cada viñedo en esta apelación vinícola es muy pequeño.  Estos pequeños viñedos pertenecen a familias; luego el vino es elaborado por más grandes productores, y éste, en su mayoría, es comprado por los négociants, quienes embotellan el vino bajo su propia etiqueta de marca.  Pero por lo general, la mayoría de los productores de Côte-Rôtie poseen menos de diez acres de viñedo, con la excepción de ciertas firmas de familia que son las más grandes, tales como M. Chapoutier, E. Guigal, y Paul Jaboulet Ainé.

Como dato cultural interesante, dentro de Côte-Rôtie se destacan dos colinas muy famosas, que son: Côte Brune y Côte Blonde.  La leyenda dice que estas dos recibieron sus nombres tras las hijas de un aristrocrático caballero feudal.  Una era morena y la otra rubia.  Muy curiosamente, los vinos que arrojan son precisamente como indica su estereotipo.  Côte Brune da origen a vinos generalmente más tánicos y poderosos, mientras que los de Côte Blonde son más ágiles y elegantes.  Si un vino Côte-Rôtie proviene de alguna de estas dos laderas, o si es una mezcla de estas dos, su etiqueta así lo indicará.

Côte-Rôtie no produce vinos blancos.  No obstante, es importante señalar que dentro de las apelaciones vinícolas del Ródano Norte, la ley permite  que los vinos contengan pequeñas cantidades de jugos de uvas blancas en tan solo dos: Côte-Rôtie es una; la otra es Hermitage.  La uva blanca permitida en este caso es Viognier, que aunque la ley permite la mezcla de hasta 20%, la mayoría de los productores utilizan menos del 5%.  No obstante, la textura cremosa de la Viognier comúnmente suaviza los bordes abruptos a veces característicos de la Syrah. 

Hay muchas cosas, casos e historias que se pueden decir sobre los vinos de Côte-Rôtie, que dificilmente aparecen en este corto escrito.  Lo importante es reconocer el valor formidable que estos vinos aportan a la mesa.  Son vinos de sublime calidad, pretigio y cultura, elaborados con una uva que se da en esos suelos, y en esas condiciones climáticas como en ningún otro rincón de nuestro planeta.  Poner estos vinos en los labios de la esposa, del esposo, de los hijos o los padres, es una gran dosis de cariño y privilegio.

Les dejos mis notas de cata sobre dos de estos vinos que alguna vez probé:


2003 E. Guigal Côte-Rôtie Brune et Blonde

Deep dark red with slight violet edge.  Prominent minerality comes to the nose, mixed with delicious cherry and rose garden aromas.  Great presence on the palate, with fruit compote upfront; then a long and very serious parade of different flavors follow.  Such intensity is sustanined by wonderful long and evident tannins.  This wine can age easily for another 7 to 9 years.  Right now it shows itself vibrant, young but polished, resourceful and very, very harmonious.  Finishes long, with sensations of walnut, blackberry yam, slight black licorice, and subtle hints of black pepper.  Really lovable and amazing wine.  92 pts.



2009 Louis Barruol Côte-Rôtie La Doree


This wine is very young.  One hour in decanter made a significant difference.  Color is intense inky purple, deep, brilliant, with slight crimson edge.  The nose is fantastic!  Very sophisticated and polished array of exotic aromas.  I sense mushroom, hints of kalamata olives, and cherry scented shoe polish cream.  Quite sensational.  Savory flavors upon entrance, hints of soy sauce, edamame and  beef jerky flavors.  Tannis are long and prominent, but never rough.  Very amazing acidity of cherry cola sensation, followed by long dark flavors of leather, blackberry, hints of wasabi and vanilla.  Leave this wine in the cellar another 10 years.  Right now, 92 pts.


sábado, 7 de septiembre de 2013

SERIES - Sr. Vino - Marsanne / Roussanne



El Valle del Ródano representa una de las regiones productoras de vino más importante de Francia (después de Bordeaux y Borgoña).  La reputación de sus vinos mejoró importantemente en los años 80's, no sólo por la calidad y la prominencia de ellos en sí, sino además por la consecuente y el indiscutible juicio del consumidor mundial.  Los mejores vinos del Ródano comenzaron a venderse por mucho más dinero, y a desaparecer de las estanterías de manera más acelerada que muchos de los mejores Bordeaux.

Pero ¿Qué en realidad son los vinos del Ródano?  He ahí un aspecto mágico y culturalmente fascinante sobre estos deliciosos vinos.  El Valle del Ródano adopta su nombre tras el Río Ródano, que tiene su orígen en las alturas de los Alpes Suizos, y fluye dentro de Francia a través de los cañones de las Montañas del Macizo del Jura.  Este valle se divide en dos partes: el Ródano Norte, o Northern Rhône, y el Ródano Sur, o Southern Rhône.  Ambas partes del Ródano están compuestas por múltiples distritos vinícolas, o apelaciones.  Por ejemplo, los vinos rojos más notorios del Ródano Norte son Côte-Rôtie y Hermitage, mientras que el más famoso del Sur es Châteauneuf-du-Pape.

He aquí donde viene la mágia de esta región.  En el Ródano se cultivan veintitres variedades de uva.  De estas 23 uvas, sólo unas cuantas son verdaderamente importantes.  Sin embargo, las 23 variedades son utilizadas en un momento u otro, en la elaboración de algunos de sus vinos, dependiendo de la apelación de origen y su legislación.

Para efecto de este artículo, deseo referirme a las variedades de uva blanca que se producen en el Ródano.  Todos los vinos blancos del Ródano Norte son elaborados con Viognier, o con una mezcla de Marsanne y Roussanne.  Presentemente, un antojo mío por estas dos últimas es lo que me inspira a escribir este interesante artículo.  En el Ródano Sur el asunto es bastante más complicado, dado que entran en juego todo un número de uvas rojas y blancas, para la elaboración de sus vinos.  Las blancas son: Bourboulenc, Clairette, Garnacha Blanca, Muscat Blanc á Petits Grains, Picardan, Picpoul, Ugni Blanc, además de Viognier, Marsanne, y Roussanne. 

Marsanne y Roussanne, personalmente yo las llamo "las siamesas", porque siempre se usan juntas en el ensamblaje de estos vinos.  Marsanne es importante en el Ródano Norte, dado que compone en proporción mayoritaria a los vinos de Hermitage Blanc, Crozes-Hermitage Blanc, y St-Joseph Blanc.  Marsanne es usualmente ensamblada con Roussanne y/o Garnacha Blanca.  Roussanne, por su parte, clásica uva de Ródano Norte, es elegante y aromática, y se utiliza para resaltar a la Marsanne. 

En el caso de Hermitage Blanc, el ritmo aquí es llevado por la Marsanne, que se muestra como una uva de sabor grande y redóndo, aveces mostrando una textura oleosa, y un aroma inusual que los vinicultores del Ródano describen como a "productos cosméticos".  La famosa escritora sobre vinos, Jancis Robinson (Vines, Grapes and Wines), escribe que Marsanne posee "un olor muy definido, ligeramente parecido a la goma (pegamento)".  Sin embargo, es no es la única cara de la Marsanne.  Ella aveces viene muy enriquecida y agrícola, con acentos exóticos a vainilla, y sin etiqueta de goma Elmer, Ega, o producto Revlon.  Para rematar, es cuidadosamente ensamblada con otra uva más rara llamada Roussanne, que aporta sensuales aromas y sabores a melocotón, cydonia, almendras, honeysuckle (lonicera), y lima.  Facil de entender, la función de la Roussanne es darle vuelo y complejidad a la Marsanne, y eso lo hace muy bien.

A continuación, mis notas de dos de mis notas de vinos publicadas en cellartracker.  La primera corresponde a un vino del Ródano.  La segunda no; dado que es un vino Vin de Pays d'Oc, hecho escencialmente de la uva Marsanne.

2006 Château Pesquié Côtes du Ventoux Blanc Quintessence
(27/09/2009)

No hay duda que Pesquié significa vinos complejos.  El terruño y el pedigrí en este vino es apreciable e innegable, notoriamente expresado en su elegante bouquet de gran mineralidad y sutil almendra, costra de baguette frances, y aromas a flores blancas.  Un vino de cuerpo completo, intenso en sabor, calidad, complejidad, estructura, mineralidad, y con un toque de roble.  Final largo y apreciable que te deja con sabores a conchas y sal marina.  90 pts.


2004 Château Belvize Minervois Blanc
(3/05/2009)

Color amarillo pálido con claridad apreciable y muy ligero tinte verde.  Fantástico al olfato, con apple citron, pera, melocotón y sutiles aromas a miel.  Este vino es muy complejo en el paladar.  Puede no ser el vino blanco ideal de todo el mundo, pero muestra fruta natural y abundante desde su entrada, con notas más exóticas e intelectuales hacia el final.  Un poquito más que ligeramente off-dry (osea un poquito dulce).  No es Chardonnay; no es Semillon; no es un Sauvignon Blanc; es muy original y genuino; muy cítrico y amielado, exótico y expresivo, con gran caracter y estructura benevolente, además.  Final decente.  Es un blanco muy versatil, en lo que a comidas se puede referir.  Me gustaría maridar este vino con comidas étnicas-apimientadas.  87 pts.



miércoles, 8 de junio de 2011

SERIES – Sr. Vino - Châteauneuf-du-Pape


Anteriormente he escrito sobre otras regiones del Ródano, como Cornas y Saint-Joseph. Châteauneuf-du-Pape es el más famoso de los vinos producidos en Côtes du Rhône. Las “Coteaux” (laderas) de Châteauneuf-du-Pape se encuentran entre las ciudades de Orange y Avignon, conformando los parajes más hermosos de Provence.


El nombre, Châteauneuf-du-Pape, significa “el castillo del papa”. Y es que la historia de esta apelación está íntimamente ligada a la historia papal. En 1308, el Papa Clemente V, antiguo Arzobispo de Bordeaux, reubicó la cede papal al pueblo de Avignon. Clemente V y subsecuentes papas de Avignon, se dice que eran grandes amantes del vino e hicieron mucho para promoverlo durante los setenta años de “papado aviñonés”. En verdad, estos años de papado hicieron mucho, no solo por los vinos de la región del Ródano, que a la época eran menos que ilustres, sino tambien por la viticultura y su orgullo en general. Y esto se ve demostrado hoy en día, por...


Si ustedes leyeron mis artículos sobre Cornas y Saint-Joseph, sabrán que en estas dos apelaciones del Ródano, en Cornas solo se permite, por ley, cultivar la Syrah para la producción de sus vinos, y en St. Joseph, además se Syrah, se permite añadir Marsanne y Rousanne. Pues la ley permite a Châteauneuf-du-Pape elaborar sus vinos con trece (13) variedades autorizadas y controladas de uva, que son: Garnacha, Syrah, Mourvédre, Cinsault, Muscardin, Cournoise, Clairette, Bourboulenc, Picpoul, Rousanne, Terret Noir, Picardan, y Vaccarese. Esto no quiere decir que una botella típica de Châteauneuf-du-Pape contenga porcentajes de las trece uvas. La tendencia en los últimos años ha sido incluir menos, e incluso nada de las uvas blancas, y más bien apoyarse fuerte o sólamente en la Garnacha, la Mourvedra y la Syrah. Sea como sea, la uva que predomina en estos ensamblajes siempre es la gran y señorial Garnacha.


De cualquier manera, los Châteauneuf-du-Pape son vinos de gran cuerpo, dimensión y envergadura, en los que se destaca la complejidad de sabores, y el valor artístico o artesanal del productor en lograr armonía, significado, sensación, orden, diferencial, expresión de terruño, valor, calidad, concentración, y matices con el complicado ensamblaje de estos tantos varietales, y del resultado final suelen destacarse aromas a vainilla, frutas rojas, y canela. En el paladar suelen sobresalir sabores a carne de caza, y detalles a brea y cuero.


El terreno de esta apelación es más bien rocoso. Proviene de capas de piedras llamadas “galets” (piedrecitas). Estas piedras son típicamente conformadas por cuarzita y trazas de glaciar Alpino que ha sido pulida a lo largo de milenios por el Río Ródano. En otras palabras, estas tierras, milenios atrás, eran la cama que bañaba las aguas del río. Se extiende sobre poco más de 8,000 acres, lo cual supone un área muy grande para estandares del Ródano.


Estos vinos por su carácter y potencia se destacan muy bien con carnes rostizadas, carnes de caza, y un plato típico francés conocido como coq au vin (pollo estofado al vino). Los quesos que maridan mejor con estos vinos son: Roquefort, St. Marcellin, Langres y Maroilles.


En fin, estos vinos son joyas de la cultura, la ciencia y la historia del vino en el mundo. Si nunca has probado uno, es algo que debe estar en el “bucket list” de cada persona. No son vinos de bajo costo, pero para la calidad y el “deguste” que ofrecen, y el pedigrí y la clase que ostentan en el mundo vasto y culto de los vinos, su precio es muy poca cosa. Por favor, por ser la Garnacha mi varietal favorito, en honor a quien redactó esta nota para ti, el lector, y si te sentiste inspirado por mi a probar alguno de estos exquisitos vinos, tras hacerlo, deja como ofrenda un comentario debajo. Salud y armonía a todos!

martes, 5 de abril de 2011

Cornas AOC




Hace poco escribí sobre un vino delicioso y exclusivo de la Apelación Saint-Joseph, que compartí y disfruté en familia. Se me ocurre hoy escribir sobre esta Apelación vecina, también perteneciente a la Región del Ródano Norte.


El Ródano Norte está compuesta de las Apelaciones (o sub-regiones) Crozes-Hermitage, Saint-Joseph, Hermitage, Saint-Péray, Condrieu, Château-Grillet, Cornas, y Côtes-Rôtie. Hoy se me ocurre Cornas, por ser la más similar a Saint-Joseph, de la cual escribí hace poco.


Se piensa que la palabra Cornas se deriba de un antiguo vocablo Céltico que significa “tierra quemada o chamuscada”. Asi que he ahí un dato interesante sobre estos vinos; el terreno sobre el cual sobreviven estas vides, único y privilegiado como es, le imprimen esos sabores a especia y primienta tan sensacionales. Los mejores viñedos en Cornas son los que se encuentran en colinas peligrosamente inclinadas, sostenidas en su lugar por terrazas ancestrales, construidas con pared de roca.


En Cornas se producen sólamente vinos tintos, exclusivamente del varietal Syrah. A diferencia de otros vinos tintos del Ródano Norte, en Cornas no es permitido la adición de uvas blancas a sus vinos, y en Cornas no se producen vinos blancos. Cualquier vino designado Cornas AOC es hecho de 100% uvas Syrah, por ley.


Estos vinos cuando están en su plenitud son densos, enérgicos, y masculinos, con una astilla de pimienta blanca que te da en los dientes. Medio segundo más tarde, se manifiesta con su caracter brioso que explota en tu paladar; y si se trata de un Cornas más indomable, tal como son los vinos resultantes de las temporadas (veranos) más cálidos, puedes llegar a sentir, acto seguido, una sensación en la lengua una sensación que solo se puede describir como latigazos de tiras de cuero negro. Yo diría que Cornas no es un vino para el gusto general de todos los paladares, pero quienes gustamos de estos vinos, los amamos con locura.


En el caso de Cornas el añejamiento es crítico. Por eso decía en mi artículo anterior que Saint-Joseph son vinos ideados para tomar más bien jóvenes, mientras se esperan estos hermanos mayores a estar listos para el consumo. Cornas generalmente se añeja de siete a diez años. Sin embargo, más recientemente, tras el impulso del famoso productor Jean-Luc Colombo, ha salido un nuevo estilo más afrutado, que requiere de menos edad.


En Panamá, se puede encontrar Cornas en SDS Pasión por el vino, la bella tienda de mi amigo Oriol Serrá, úbicada en el Parque Industrial de Costa del Este. Cornas no son vinos de bajo costo, siento decir, pero es una experiencia formidable garantizada. Son vinos de gran potencial para maridar la buena mesa, sobretodo carnes, asados, estofados, y hasta carnes y aves de caza. Es una ensayo obligatorio para todo aficionado a los vinos que desee expandir más sus horizontes sobre esta vasta cultura, y práctica común para el enófilo más experto. O si deseas impresionar al jefe o a los suegros, Cornas es justo el truco! Salud!


martes, 15 de marzo de 2011

Saint-Joseph en familia


Lunes en la noche; día de la semana de poco atractivo o utilidad social, pero muy apropiado para reunirnos Concepción y yo con mi hermano José Gabriel y su señora Marta, para cenar en conmemoración al cumpleaños de Marta.


Propuestas y contra propuestas a la hora de elegir el restaurante, ante una ciudad que, hay que admitir, cada día ofrece más y más opciones y alternativas. Optamos por una propuesta nueva para los cuatro: La Forchetta, ubicado en Plaza Catedral.


Entonces a emplear mi criterio, antes de salir de casa, al elegir y portar un vino meritorio para la ocasión. Usualmente cuando vamos a cenar con rumbo desconocido, y en pluralidad de casos, opto por un vino versátil, tendiendo hacia las cepas Pinot Noir, o Gammay, o aun Sangiovese; hasta un Carmenere. Pero esa noche me fui más por lo solemne que por lo práctico o versátil. Sentí que para el honomástico de mi cuñada, en cena para dos hermanos y sus señoras, Saint-Joseph era magnífico.


Saint-Joseph es una Apelación de Origen Controlada (AOC) francesa de la parte Norte de la Región Vinícola del Ródano. Se extiende sobre un área de aproximadamente 920 hectáreas. Tal como es en la región del Norte del Ródano, en St. Joseph la variedad de uva roja permitida para utilizar en la producción de vinos es Syrah. Adicional a esta cepa, es permitido utilizar hasta un 10% de dos varietales blancos, que son Marsanne y Rousanne. Las vides de St. Joseph generalmente pasan de los 100 años de edad.


En particular, el vino que honraba deliciosamente nuestra mesa era un Domaine Yves Cuilleron “Les Serines” de 2007. Se mostró jóven, apuesto y generoso en la copa, desde su brillante color púrpura y borde sutilmente rubí. Igualmente expresivo y decidido es su bouquet, que ofrece aromas exóticos a trufa, combinados con bellas notas afrutadas a cereza e imperdibles escencias minerales a talco y pizarra. Efectivamente el terreno de Cuilleron, de base de arena y granito, conjugado con vides de raices antiguas y de calidad, imprimen una mineralidad bella al caldo, y con tal atributo, el pedigrí de este vino es importante y muy notable. De la calidad del fruto, el manejo experto del enólogo y los pagos controlados de estas formidables vides es que el vino demuestra en copa complejidad suficiente para evolucionar a lo largo de nuestra velada familiar, y en boca, un paso muy largo e impresionantemente complejo. Conversabamos en la mesa sobre la armonía y la bella composición que teníamos en la copa, entre larga estructura y hermosa pulpa y carnosidad. Ambos atributos resaltan por igual, y se conjugan para dar paso a un vino elegante, interesante y complejo, con elementos afrutados, minerales, y ligeras notas ahumadas y matices exóticos. A pesar de sus dimensiones, anoté una acidez muy discreta y controlada, y un final no muy prominente (sí interesante, pero no largo). Y es que Saint Joseph son vinos diseñados para tomar relativamente jóvenes, para entretener mientras en el Ródano Norte se esperan los pagos de sus hermanos mayores, Hermitage y Cote-Rotie.


Específicamente, Les Serines 2007 fue fermentado por dos semanas en barriles de acero inoxidable, y luego en roble usado, por 18 meses. El producto final responde claramente a la filosofía de Yves Cuilleron, dirigida a producir vinos con carácter, tipicidad, frescura y dulzura de fruta. Aunque es un vino muy seco y elegante, comentábamos en la mesa, la fruta resalta mucho, y los taninos son “dulces”. ¿Se entiende? Es un vino formidable, poseedor de elementos y manejo privilegiados, y de un pedigrí elevado que complementa nuestro importante momento familiar, y la buena comida servida por La Forchetta. El productor embotelló sólamente 20,000 ejemplares de este vino. Es una oportunidad y una experiencia que vale cada uno de los $70 que costó. Lo vende mi buen amigo Oriol Serrá. Salud!

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