Mostrando entradas con la etiqueta tapas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tapas. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de junio de 2012

#Tweetvinos a la italiana




Éxito total fue el #Tweetvinos #6 el Viernes 8 de Junio de 2012 en Tappo Wine Bar.  Con la armonía de los 16 #tweetvinoaficionados que asistieron, a saber, @NTiff, @Gobindjit, @VinoAficionados, @Thec0ntinental, @MelissaSaucedo1, @JohanyCespedes, @Jennifer_Lopez6, @Cecellita, @cgpanama, @joanramosC, @favelasquez, @CaptM, además de Don Jorge Ramos, Don Carlos Bieberach, y otras bellas personas, degustamos una docena de vinos y deliciosas tapas. 

Cómo siempre, cada quien compartió una botella de vino con el resto del grupo, lo que nos da la oportunidad a todos de probar al menos doce o trece diferentes vinos en una noche, acorde con el tema escogido.  Esa noche fue: vinos de Italia.

Primero degustamos el vino traído por Don Flavio Velasquez, de la cava de Canavaggio Wine Boutique, que queda justo al lado de este bar Tappo.  Es curioso que elegimos abrir de primero este 2007 Sasso al Poggio de Toscana, que es, ante todo, un Súper Toscano, dado que es un ensamblaje de los varietales Sangiovese, Cabernet Sauvignon y Merlot.  Curioso es también que a mi se me ocurrió nominar a este vino como la muestra base, el "baseline".  Y creo que funcionó muy bien.  Sasso al Poggio se mostró como un Súper Toscano básico, "de libro de texto", pero también nos brindó buen semblante, con color y estructura madura, y un aroma que algunos comentaron poder "beberse este vino por la nariz".  Clásica elegancia, estructura, y recursos afrutados y exóticos de un Súper Toscano, sin demostrar opulencia ni poder asombroso que demuestran otros Súper Toscano de mayor precio, sino más bien un caracter pulido, maduro e intelectual.

Con esa idea en nuestras mentes como base, comenzamos a probar cada vino contribuído con cariño por cada participante de este #Tweetvinos.  Empezamos con los vinos que conocíamos como monovarietales de la uva Sangiovese.  Luego continuamos con los varietales no Sangiovese, tales como el vino Gelso Nero (que literalmente significa la "Mora Negra"), elaborado de la uva Nero di Troia; y finalmente procedimos a degustar los Súper Toscanos.

Se puede decir que los vinos estelares de la noche fueron el 2007 Badia a Passignano (Chianti Classico Riserva de Antinori), el 2004 Tignanello, y el 1999 Poggio all' Oro (Brunello di Montalcino Riserva de Castello Banfi).  Pero en realidad cada vino brilló por sí solo, gracias al cariño y la participación interesada y entusiasta de todos los que asistieron.

No puedo cerrar esta nota sin mencionar el delicioso apoyo que nos brindó Tappo Wine Bar, con sus tapas y su atención excepcional.  Las imágines que aquí presento hablan por sí solas.  Lo que sí deseo enfatizar es el efecto logrado, que es el deseado, en términos de compartir vinos diferentes, y con ello adquirir conocimientos y entrenar el paladar, y el otro efecto: el ambiente de camaradería y bienestar que proporciona una reunión en torno al vino, ya sea cuando es en familia o entre amigos.  ¡Salud! ¡Nos vemos en #Tweetvinos #7!








viernes, 18 de mayo de 2012

#Tweetvinos #6



Regresa #Tweetvinos, y esta vez con temas y datos muy interesantes.  El viernes 8 de Junio nos daremos cita a las 7:00 pm en Tappo Wine Bar (San Francisco, final de la continuación de Vía Porras, esquina frente a Mr. Pan).

Probaremos vinos italianos.  Quienes acudan a esta grata oportunidad, igual que las veces anteriores, deben traer consigo una botella de vino por persona o por pareja, para compartir entre todos.  Esta vez, sientanse libre de traer un vino de cualquier cepa o cepas: blanco, rosado o tinto, pero que provenga de ese maravilloso país vinícola.

Tappo es un simpático bar de tapas italianas, dirigido por una joven y muy dinámica pareja, llamados Mirko y Faby.  Sus tapas son de primera calidad, tanto en ingredientes, como en elaboración, como en el amor y el orgullo con que lo sirven. El servicio es fenomenal, y les va a hacer querer regresar siempre. 

Llamemos a esta actividad "Tappostweet".  El costo es de $9 por persona, que incluye impuesto y propina.  Las tapas consisten de su deliciosa tabla de quesos y embutidos, tabla de paninis, y bandeja de bruschettas y picadas.

Lo interesante, ameno y provechoso no termina aquí.  Con orgullo, me complace mucho participarles que mi estimado amigo, coleccionista y gran entusiasta panameño del ámbito universal de los vinos, Gobindjit Dhaliwal (cariñosamente conocido como Gobi) (@Gobindjit) estará con nosotros esa tarde, y ha ofrecido generosa y entusiastamente traer, para el beneficio del paladar de todos, dos botellas interesantes de su colección personal.  El legendario "Súper Toscano" 2004 Antinori Tignanello; un vino que cuenta con un puntaje de 95 por Wine Spectator y 93 por Robert Parker; y el 1999 Banfi Poggio al Oro, Brunello di Montalcino, una "Riserva" que ostenta 96 puntos por la revista Wine Spectator. 

Confieso que un poco en mi vanidad mundana, pero también mi cariño y solidaridad hacia con ustedes, he sentido que no me puedo quedar atrás, y por eso ofrezco generosamente una botella de 2007 I Giusti & Zanza Dulcamara; un blend de Toscana consistente en 70% Cabernet Sauvignon, 25% Merlot, y 5% Petit Verdot.  Este vino ostenta un 94 puntos por la revista Wine Enthusiast.  Mi otra oferta es una botella de la joya de Antinori, el 2007 Badia a Passignano Chianti Classico Riserva, que consta con 90 puntos por Wine Spectator y también por Wine Advocate (Robert Parker).  

Amigos, esta es la oferta cultural y de entretenimiendo que trae #Tweetvinos en esta ocasión.  Promete deleite, diversión, valor y cultura. No se dejen intimidar por estos cuatro grandes nombres, y con confianza traigan a la mesa una botella de su vino italiano predilecto, o algo por explorar. Entiendo que muchas personas no conocen los términos "Súper Toscano" o "Brunello di Montalcino"; razón por la cual prometo dedicar mis próximos dos artículos de mis Series Sr. Vino a cada uno de estos dos conceptos, más un tercer artículo a las cepas de Italia, que constituye un pequeño universo en sí, para que ustedes puedan elegir con más confianza e interés por dónde explorar, conocer y compartir.  Nos vemos en #Tweetvinos 6  ¡Salud!  Amor a todos.








domingo, 9 de octubre de 2011

Una noche en BARcelona

 
A las 1930 del viernes, nos dimos cita Concepción y yo en uno de los ambientes lounge más elegantes de la Ciudad de Panamá.  BARcelona de TRUMP Ocean Club es el tiquete más caliente para un viernes en la noche, en esta ciudad.  El concepto “experiencia de cena” es muy claramente ofrecido en este lugar.  Se trata de un bistro con ambiente contemporáneo y muy ámplio, que ofrece cena estilo tapas, a la carta, muy completa; un bar, que además de licores premium presenta una lista de vinos muy variada y bien pensada, tanto por copa como por botella; todo esto en el ambiente romántico, cómodo, elegante y cerrado, pero además, la muy amplia terraza al aire libre, con asientos tipo lounge, vista espectacular de la ciudad en un piso 14, y música en vivo.




Pienso que el énfasis de la experiencia brindada por BARcelona es en las sensaciones, formuladas en principio por su fenomenal ambiente que ofrece amplitud, elegancia y exclusividad; apoyada luego por excelente servicio profesional y practicamente personalizado.  Una vez ubicados cómoda y agradablemente, lo siguiente es concentrarse en complacer al paladar con sabores armónicos y una lista suficientemente amplia de vinos que viene apoyada con las recomendaciones versadas del sirviente.

Concepción comenzó con la sopa de lentejas, chorizo español y otoe, mientras que yo hice lo mío con la ensalada de bacalao, tomate y aceitunas negras.  Ambos acompañamos nuestras entradas con una copa de Canals Nadal Cava Brut Reserva Rosé.  Concepción se sintió facinada por el finesse y la armonía de su plato, que le daba realce a los sabores aframbuesados y las finas notas a brioche y ligero gengibre que ofrecía el cava en la copa.  Igualmente mi experiencia al conjugar los exóticos sabores de la ensalada con el hermoso vino catalán espumante, de sutil y elegante estructura de pinot noir, fue una de meditar y generar conversación tierna y delicada con mi esposa mientras intercambiabamos miradas y expresiones de deleite y bienestar.

Poco a poco, continuamos nuestra experiencia con una orden de croquetas clásicas de jamón para Concepción, y las almejas marinara para mi.  El vino de elección fue La Crema Pinot Noir de Russian River Valley.  Las croquetas eran generosas y hechas a la perfección, en su consistencia y sabor.  Las almejas son grandes, osea bien grandes y bellas, ligeramente cocidas al vapor, y servidas en una salsa marinara de tomarte, ajo y perejil (hasta donde pude notar).  Ambos platos reflejaron armoniosamente sobre el vino en la copa, y enriquecieron nuevamente el momento y nuestra conversación. 

El tercer plato fue, en mi caso, las albóndigas en salsa campestre española, y para mi señora, el trío de mini-hamburguesas con patatas fritas parmesanas.  El vino, Robert Mondavi Cabernet Sauvignon, de Napa.  La juventud y la exuberancia de sabores a fruta silvestre y bayas oscuras, con ligeras notas a chocolate oscuro, del cabernet, maridaron a la perfección con las deliciosas albóndigas en salsa roja, y el trío diverso de sliders

Degustamos, departimos, y disfrutamos lentamente hasta que llegó la hora del dulce.  Mi acompañante pidió tomar el postre afuera en la terraza.  Nos ubicamos bajo el cielo estrellado y en compañía de buen jazz contemporáneo, y ordenamos el arroz con leche al coco, y el churro español con salsa de chocolate caliente y helado de vainilla.  A esto decidimos acompañar con una copa de Porto Fonseca Reserva 20 años.  Tan solo esta parte de la cena nos tomó al menos una hora de dulce sabores, conversación y cariño.  Aunque Concepción y yo no lo hicimos, el momento y el lugar era propicio para bailar una pieza o dos. 

En una ciudad que cuenta con una oferta gastronómica fenomenal, BARcelona se destaca por su servicio profesional y suntuoso, en un ambiente sensacional y elegante-intelectual y cómodo, que te lleva a disfrutar sin comer excesivamente, ni gastar dinero de más, y a enfocar tus sentidos en el momento, los sabores, y la compañía que decidas traer contigo.  En nuestro caso nos envió felizmente a casa y lo demás es historia.  Es una experiencia altamente recomendada para quienes vivimos en esta metrópolis, y para quienes nos visitan, y debe ser insignia de orgullo y caché.  Muchas gracias TRUMP Ocean Club Panamá.   ¡ Salud!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...