| Chupito de Alubia Pinta acompañando al hermoso Sisquella |
| Tosta de Foie, Manzana, Piña y Manchego |
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Debo admitir que si recientemente escribí sobre Châteauneuf-du-pape, y ahora decido escribir sobre el Priorato, aquí hay una tendencia o preferencia. Tras leer esta redacción, la primera persona que descifre de qué se trata esta preferencia y me lo escriba en un comentario debajo, le obsequiaré una botella de vino del Priorato.
Comúnmente llamada por su nombre catalán Priorat, Priorato es una pequeña y retirada área vinícola de España, justo al Oeste de Tarragona en Catalunya. Se considera también "la más nueva y brillante estrella de España", en el mundo de los vinos.
Aunque los vinos del Priorato han emergido y se han posicionado en el mapa económico tan sólo después de los '90s, Priorato es un área vinícula ancestral, donde las viñas crecieron siglos antes de que los Romanos ocuparan esta área para practicar la minería del plomo y la plata. El área obtuvo su nombre en la época medieval, cuando, según dice la historia, uno de sus habitantes tuvo una visión que consistía en ángeles subiendo y bajando por una escalera hasta el cielo. Como resultado, el 1163, Alfonso II de Aragón estableció un monasterio Cartujo en el lugar. Al monasterio se le llamó "Scala Dei", y dada la importante presencia de los monjes, a la región se le llamó Priorato.
Los vinos más importantes de esta área son todos rojos, y son de los más intensos, tintos y potentes vinos de España. Resultando en vinos masivamente estructurados y con alto contenido de alcohol y taninos, poseen además textura similar a los vinos oporto, y se caracterizan por sus sabores a zarzamora madura, chocolate y regaliz. Estos vinos deriban su bella concentración, tras su los muy bajos pagos de sus antiguas viñas, las que protuberan retorcidas y enmarañadas por encima de los pobres y rocosos terrenos. Aquí los días suelen ser intensamente calientes, y las noches muy frescas. Por lo accidentado que son estos inclinados terrenos, estas viñas solo pueden ser cultivadas a mano. Imagínense que por todo lo descrito, entre bajos pagos, terrenos áridos y viñas cultivadas a mano, es fácil concluir que estamos hablando de vinos relativamente costosos.
Los vinos del Priorato se basan primordialmente en dos uvas tradicionales, que son la Garnacha y la Cariñena. Esto es una situación un tanto sorprendente, dado que en casi cualquier otro lugar, con la notable excepción de Châteauneuf-du-pape y el resto de la región Sur del Ródano, se considera que la Garnacha y la Cariñena no son particularmente capaces de producir grandes vinos. Esto significa que estos varietales, en el Priorato, han encontrado un lugar y un terreno dónde destacarse. Además de estos dos varietales, algunos vinos también contienen pequeñas cantidades de Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, y Tempranillo.
Creo que está claro qué es lo que me gusta tanto de los vinos del Priorato. Fuera de ese detalle, que espero que alguien comente, cabe destacar que estamos hablando de vinos de gran envergadura y dimensión. Muchos de ellos son profundos y portadores de bellos e interesantes recursos, matices, aromas, y sensaciones. Gran arte; gran vuelo en estos vinos, que se conjugan entre dos bellas frutas que proceden de bajos pagos y antiguas viñas, luego el clima, y luego la habilidad artesanal ancestral de estos productores. Amo Priorat. Salud y armonía a todos!

Anteriormente he escrito sobre otras regiones del Ródano, como Cornas y Saint-Joseph. Châteauneuf-du-Pape es el más famoso de los vinos producidos en Côtes du Rhône. Las “Coteaux” (laderas) de Châteauneuf-du-Pape se encuentran entre las ciudades de Orange y Avignon, conformando los parajes más hermosos de Provence.
El nombre, Châteauneuf-du-Pape, significa “el castillo del papa”. Y es que la historia de esta apelación está íntimamente ligada a la historia papal. En 1308, el Papa Clemente V, antiguo Arzobispo de Bordeaux, reubicó la cede papal al pueblo de Avignon. Clemente V y subsecuentes papas de Avignon, se dice que eran grandes amantes del vino e hicieron mucho para promoverlo durante los setenta años de “papado aviñonés”. En verdad, estos años de papado hicieron mucho, no solo por los vinos de la región del Ródano, que a la época eran menos que ilustres, sino tambien por la viticultura y su orgullo en general. Y esto se ve demostrado hoy en día, por...
Si ustedes leyeron mis artículos sobre Cornas y Saint-Joseph, sabrán que en estas dos apelaciones del Ródano, en Cornas solo se permite, por ley, cultivar la Syrah para la producción de sus vinos, y en St. Joseph, además se Syrah, se permite añadir Marsanne y Rousanne. Pues la ley permite a Châteauneuf-du-Pape elaborar sus vinos con trece (13) variedades autorizadas y controladas de uva, que son: Garnacha, Syrah, Mourvédre, Cinsault, Muscardin, Cournoise, Clairette, Bourboulenc, Picpoul, Rousanne, Terret Noir, Picardan, y Vaccarese. Esto no quiere decir que una botella típica de Châteauneuf-du-Pape contenga porcentajes de las trece uvas. La tendencia en los últimos años ha sido incluir menos, e incluso nada de las uvas blancas, y más bien apoyarse fuerte o sólamente en la Garnacha, la Mourvedra y la Syrah. Sea como sea, la uva que predomina en estos ensamblajes siempre es la gran y señorial Garnacha.
De cualquier manera, los Châteauneuf-du-Pape son vinos de gran cuerpo, dimensión y envergadura, en los que se destaca la complejidad de sabores, y el valor artístico o artesanal del productor en lograr armonía, significado, sensación, orden, diferencial, expresión de terruño, valor, calidad, concentración, y matices con el complicado ensamblaje de estos tantos varietales, y del resultado final suelen destacarse aromas a vainilla, frutas rojas, y canela. En el paladar suelen sobresalir sabores a carne de caza, y detalles a brea y cuero.
El terreno de esta apelación es más bien rocoso. Proviene de capas de piedras llamadas “galets” (piedrecitas). Estas piedras son típicamente conformadas por cuarzita y trazas de glaciar Alpino que ha sido pulida a lo largo de milenios por el Río Ródano. En otras palabras, estas tierras, milenios atrás, eran la cama que bañaba las aguas del río. Se extiende sobre poco más de 8,000 acres, lo cual supone un área muy grande para estandares del Ródano.
Estos vinos por su carácter y potencia se destacan muy bien con carnes rostizadas, carnes de caza, y un plato típico francés conocido como coq au vin (pollo estofado al vino). Los quesos que maridan mejor con estos vinos son: Roquefort, St. Marcellin, Langres y Maroilles.
En fin, estos vinos son joyas de la cultura, la ciencia y la historia del vino en el mundo. Si nunca has probado uno, es algo que debe estar en el “bucket list” de cada persona. No son vinos de bajo costo, pero para la calidad y el “deguste” que ofrecen, y el pedigrí y la clase que ostentan en el mundo vasto y culto de los vinos, su precio es muy poca cosa. Por favor, por ser la Garnacha mi varietal favorito, en honor a quien redactó esta nota para ti, el lector, y si te sentiste inspirado por mi a probar alguno de estos exquisitos vinos, tras hacerlo, deja como ofrenda un comentario debajo. Salud y armonía a todos!

Aunque ya he escrito sobre algunos vinos, con esta pieza inicio con gran gusto y fascinación la Series – Sr. Vino. El tema de los vinos es casi tan vasto como el universo y la civilización en si. Hay tanto que escribir y que decir; pero he decidido iniciar la serie reflejando en el aspecto relacionado al “carácter” del vino. Y ¿por qué el carácter del vino?
Carácter es un simple pero importante atributo en el vino. Algunos vinos se destacan por su carácter; otros no. Carácter se refiere a las características típicas del varietal que primordialmente constituye el vino.
Primero conoscamos lo que es un vino varietal, o monovarietal. Se trata de un vino elaborado de solamente una cepa. Lo opuesto o diferente al varietal viene siendo un cupaje, o ensamblaje, que es un vino constituido por más de una sola cepa. Los cupajes pueden demostrar carácter también, cada vez que la cepa predominante, o cada una de sus cepas compontes demuestren claramente sus razgos conocidos.
El carácter en un vino es notorio, no solo en su perfil de sabor, sino también en sus aromas y aveces también en su color. Carácter es un atributo fenomenalmente útil cuando estamos ante una cata a ciegas. Muchas cosas sobre un vino se pueden intuir tras identificar su carácter; obviamente la cepa o cepas presentes; luego la región de la que puede proceder, dadas la cepa o cepas. Vinos de poco carácter dicen muy poco sobre el perfil de la uva de la cual proceden.
Menciono ejemplos específicos:
Sangiovese: Varietal comunmente utilizado para producir Chianti y vinos de otras regiones famosas de Italia. Usualmente produce vinos de entre ligeramente mediano a mediano cuerpo, y entre mediana a elevada acidez. Produce aromas y sabores que evocan a la cereza negra, especias, notas ahumadas, notas herbáceas, nueces, cobre, tomate, y sangre.
Merlot: Normalmente produce vinos de gran cuerpo, y de baja a moderada acidez. Son vinos jugosos, con pulpa, aterciopelados, aciruelados, violetáceos. Sin embargo, añade suavidad y cedosidad a los cupajes clásico de Bordeaux.
Garnacha: Es típicamente el varietal favorito de este servidor. Se puede considerar como el más liviano de los “super pesados”, osea, son vinos de bastante opulencia, cuerpo y dimensiones. Normalmente de baja a moderada acidez. Aveces produce notas a carne de caza, fresas, frambuesas, especias, pimienta, y casi siempre se encuentra presente en mixtura, y se utiliza en vinos muy aristocráticos, como el Gigondas, Priorat, Châteauneuf-du-pape, Bandol, Banyuls, etc.
Syrah o Shiraz: Es típicamente el varietal favorito de mi esposa Concepción. De mayor peso y cuerpo que la garnacha. De más acidez que la garnacha, osea, de moderada a alta. Características oscuras y tánicas, con notas ahumadas y a especias, chocolate, violetas, grosella, mora, y aveces casis. También suele ser uno de los componentes de los grandes Gigondas y Châteauneuf-du-pape; y como varietal en St. Joseph, Cornas, Hermitage, Crozes-Hermitage, Côte Rôtie, etc.
Mourvédre: (Acá aveces le decimos de cariño, Mouvedra) es más pesada y acuerpada que las últimas dos que aquí menciono. También posee de alta a muy alta acidez. Normalmente deriba en notas a carnes de caza, a establo, estiercol, notas herbáceas y apimientadas, moras, y trufas.
Cabernet Sauvignon: Considerada la reina de las uvas rojas, usualmente ofrece lijeramente más acidez que la Merlot, pero igual peso y cuerpo. En tiempos medievales se creó esta cepa al cruzar Cabernet Frank y Sauvignon Blanc. Normalmente ofrece claras notas a grosella negra, decididas notas a pimentón verde (o pimentones), eucalipto, cedro y tabaco. Suele ser tan específica que es relativamente fácil de identificar a ciegas.
Pinot Noir: Usualmente su color rubí brillante y traslúcido te lleva en esta dirección. Es fragante, floral, con notas a cerezas, grosella roja, frambuesa; también delatantes notas a carne o ave de caza, grasa de tocino (bacon), y aveces champignon. Es de moderada a alta acidez, y de cuerpo liviano a casi medio.
Sémillon: Es tal vez mi cepa blanca favorita. Produce vinos de alta a muy alta acidez, y es tal vez la cepa blanca que produce los vinos más pesados y acuerpados. Suele ser cedoso, aveces amielado o casi aceitoso, suculento, cítrico, pero además con delatantes notas a higo, lanolina, y notas exóticas y aveces a acacia blanca. Esto describe el carácter de Sémillon en su estado vinificado normal; sin embargo esta cepa es muy utilizada para crear algunos de los mejores vinos para postre del mundo (como el archi-famoso Château d’Yquem). También ostenta la importante distinción de ser una de las cepas presentes en el Bordeaux Blanc.
Chardonnay: La reina de las uvas blancas. Produce vinos de cuerpo mediano a completo. Usualmente su perfil de sabor es muy redondo y completo, con notas a manzana amarilla y manzana madura. Su color achampañado lo delata también. Es muchas veces una cepa presente, o cepa única en la champagna. Reina soberanamente en California, donde produce un estilo más parecido al Meursault, amantequillado. En cambio, en Chablis, es más crespo y muestra su acidez. Debe ser de acidez alta. Cepa única en la producción de Pouilly-Fuissé, Meursault, Puligny-Montrachet, Côte de Beaune, etc.
Garnacha Blanca: Usualmente debe ser más lijera que la Chardonnay. Esta es otra de mis variedades blancas favoritas. Produce vinos elegantes, de perfil neutral, aunque es de muy alta acidez. Suele ser un vino cedoso, fresco y afrutado. No tal facil de identificar, no muy común de encontrar, pero presente en el importante Châteauneuf-du-pape blanco. Básicamente Francia y España son sus productores.
Sauvignon Blanc: Es aromático, claramente herbáceo, con aromas a cesped recien cortado, lima, limón, elderflower, y gooseberries. Un estilo muy relevante en el desarrollo de esta cepa es el producido en New Zealand, y son vinos de gran desarrollo en su acidez, su frescura, y su sensación crujiente y crespo. Esta cepa también ostenta importancia y distinción especial al ser el componente único en los vinos de Sancerre y Pouilly-fumé; y socia con la Sémillon en la producción de Bordeaux Blanc y algunos vinos para postre.
Albariño: La más liviana y lijera de las cepas blancas que he mencionado aquí. Es de moderada acidez, paladar crespo, extremadamente aromática, notas a albaricoques, apricots, melocotón. Su color es un champaña claro y brillante, aveces con lijero borde verde. Su carácter es estupendo para maridar con moluscos de concha.
En resumen, carácter de varietal se refiere a las características únicas y distintivas de una variedad de uva. Por lo tanto, cuando usted escuche a alguien dar muestras de admiración ante el carácter y la franqueza de un vino, evidentemente se refiere a su tipicidad de varietal, y a su clara y franca habilidad para mostrar su identidad. No es un vino que trata de ser lo que no es. No es un vino que engaña. Es franco. Salud y armonía a todos!