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martes, 23 de agosto de 2011

La linaza y sus propiedades terapéuticas


Hace unas semanas Concha y yo hacíamos nuestras compras en Pricesmart (sin ánimos de hacerle propaganda alguna), y me detuve a observar la bolsa de Linaza de Canadá Natuforte. Decidí traerla a casa y probarla. He aquí mi testimonio al respecto.


La linaza, también conocida como semilla de lino, y en Inglés: linseed o flaxseed, es un simiente que al ser prensado produce un aceite que es utilizado para la fabricación de pinturas y barnices. Este mismo aceite es usado para consumo humano, dado que es rico en ácidos grasos de las series Omega 3, Omega 6, y Omega 9.


Además de estos aminoácidos escenciales, la linaza contiene y aporta gran cantidad de fibra dietética, ácidos grasos poliinsaturados, y fitoquímicos tales como la lignina. Son estos fitoquímicos los que proveen la mágia curativa. Contiene 27 componentes anti-cancerígenos.


De tal forma que yo diría que se pueden separar 3 grandes beneficios tras el consumo diario y moderado de esta semilla:


1) Ayuda a bajar los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, por su alto contenido en fibra y la calidad de su contenido graso.


2) Ayuda a bajar de peso, dado que proporciona un efecto saciante, tras su alto contenido de fibra que transporta además mucha agua, y representa mucho volumen con pocas calorías. Además proporciona un efecto diurético comprobado. Los ácidos grasos ayudan a los riñones a excretar el exceso de líquidos y toxinas a través de la orina. Luego, por su alto contenido de fibra dietética, ayuda a los intestinos a excretar todos los residuos que el organismo no necesita.


3) Su efecto terapéutico curativo y anti-cancerígeno. Previene y ayuda en el cáncer de cólon, alivia la gastritis, el estreñimiento, la acidez estomacal, ayuda a controlar la diabetes, regula la presión arterial, es un desinflamante, ayuda a controlar el stress, y es antioxidante.


Fuera de estos 3 distinguibles beneficios, hay un sinnúmero de probables propiedades aportables por la linaza, que se encuentran aún bajo estudio. Por ejemplo, el aceite de linaza es un afrodisíaco natural. La causa más común de la impotencia sexual en los hombres y la falta de respuesta orgásmica en las mujeres es el bloqueo del flujo de la sangre en el área de la pelvis. La linaza ayuda a desbloquear las arterias delgadas en general, y por eso se está perfilando como un afrodisíaco importante.


La linaza incrementa el metabolismo y la eficiencia de producción de energía celular. Por esto, es muy notable el aumento en vitalidad y energía. Mejora el desempeño atlético y la habilidad de reducir la grasa corporal.


En fin, los científicos estudian y algunos reclaman beneficios tras el consumo diario de linaza, que van desde su utilidad dietética, sus propiedades preventivas de diferentes tipos de cáncer, hasta la mejoría en el desempeño de la función visual de la retina, la función adrenal, y con ello también beneficios ante enfermedades que afectan la conducta, como son la depresión, la esquizofrenia, y el desorden bipolar. Ayuda con las alergias, la condición de la piel, el cabello, etc.


Personalmente siento que he experimentado estos beneficios, y por lo tanto continúo usando la linaza diariamente, y les extiendo honesta y generosamente mi sello de recomendación. Salud!





jueves, 30 de junio de 2011

Comprendiendo la Depresión Clínica








La depresión es una de las enfermedades más incomprendidas que existe en la actualidad. Es actual, y ha existido por siglos, pero tal como es cierto con otros males, las estadísticas demuestran que ha habido aumento, y se trata de una enfermedad que es amenazante para la vida humana. Mientras que en los medios de cómunicación surge una campaña super fuerte y poderosa de concientización sobre el cáncer de mamas, que a su vez debilita la impresión mental en los individuos sobre otras calamidades como el Virus HIV, el mosquito Aedes Aegypti, o la diabetes, luego sale otro esfuerzo similar sobre la hipertensión y las enfermedades coronarias (el asesino silencioso), pero nunca una jornada de concientización e información sobre la depresión y trastornos mentales similares.


En Estados Unidos, la Clínica Mayo sí ha lanzado campañas importantes sobre esta enfermedad, que ellos definen como “una enfermedad del cerebro” (o mal funcionamiento cerebral). Dado que la depresión se manifiesta en el comportamiento, y no en algo más objetivo, como es la presión arterial o un tumor, la Dra. Shirley Sampson de la Clínica Mayo dice que mucha gente no lo ve como una enfermedad seria. Sin embargo, visto desde el punto de vista que quienes padecen de Depresión Severa, existe un serio riezgo de suicidio. “Pacientes que sufren de estas enfermedades nunca recibe el grado de entendimiento y compasión que realmente deberían recibir. Ellos están padeciendo de un mal que es particularmente doloroso”. Es por eso que, según la Dra. Sampson, es imperativo que reconoscamos la seriedad de esta enfermedad, y que es algo fisiológico, y no “algo que está simplemente en tu mente”.


Definamos algunos conceptos para comprender mejor esta devastadora enfermedad:


El diccionario de la Real Academia Española de la lengua define el término Depresión como: “Síndrome caracterizado por una tristeza profunda y por la inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos neurovegetativos.”


Bajo el punto de vista médico, se define como un “síndrome” o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida. La depresión puede tener importantes consecuencias sociales y personales, desde la incapacidad laboral hasta el suicidio.



El origen de la depresión puede tener factores genéticos, biológicos y psicosociales. Algunos tipos de depresión tienden a afectar a miembros de la misma familia, lo cual sugeriría que se puede heredar una predisposición biológica. En algunas familias la depresión severa se presenta generación tras generación. Sin embargo, la depresión severa también puede afectar a personas que no tienen una historia familiar de depresión.


La pérdida de un ser querido, los problemas en una o en muchas de sus relaciones interpersonales, los problemas económicos o cualquier situación estresante en la vida (situaciones deseadas o no deseadas) también pueden precipitar un episodio depresivo. Las causas de los trastornos depresivos generalmente incluyen una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales. Después del episodio inicial, otros episodios depresivos casi siempre son desencadenados por un estrés leve, e incluso pueden ocurrir sin que haya una situación de estrés.



Aproximadamente 3 por ciento en la población general sufre de trastorno depresivo mayor, más una incidencia anual de 1 a 2 individuos por cada mil. Los estudios coinciden en que la prevalencia es casi el doble en la mujer que en el hombre, y que algunos factores estresantes vitales, como el nacimiento de un hijo, las crisis de pareja, el abuso de sustancias tóxicas (principalmente alcohol) o la presencia de una enfermedad orgánica crónica se asocian con un riesgo incrementado de desarrollar un trastorno depresivo mayor. En cuanto a la asociación familiar debida a factores genéticos, la existencia de un pariente de primer grado con antecedentes de trastorno depresivo mayor aumenta el riesgo entre 1.5 y 3 veces frente a la población general.


Aunque la prevalencia global es inferior entre los varones, la tasa de suicidio consumado en ellos es cuatro veces más alta que en las mujeres. Sin embargo, los intentos de suicidio son más comunes en la mujer que en el hombre. A partir de los 70 años de edad, la tasa de suicidio en el hombre aumenta, alcanzando el nivel máximo después de los 85 años.


Los síntomas de la depresión abarcan:


  • Estado de ánimo irritable o constantemente bajo
  • Pérdida de placer en actividades habituales
  • Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño
  • Cambio dramático en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso
  • Fatiga y falta de energía
  • Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa inapropiada
  • Dificultad extrema para concentrarse
  • Movimientos físicos agitados o lentos
  • Inactividad y retraimiento de las actividades usuales
  • Sentimientos de desesperanza y abandono
  • Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio

Depresión Mayor: Deben presentarse 5 o más síntomas de la lista de arriba, durante al menos dos semanas para diagnosticar este tipo de depresión. La depresión mayor tiende a continuar durante al menos 6 meses si no recibe tratamiento. (La depresión se clasifica como depresión menor si se presentan menos de 5 de estos síntomas durante al menos 2 semanas). En otras palabras, la depresión menor es similar a la depresión mayor o grave, excepto que la primera sólo tiene de 2 a 4 síntomas).


Depresión atípica: ocurre en aproximadamente un tercio de los pacientes con depresión. Los síntomas abarcan comer y dormir en exceso. Estos pacientes tienden a tener un sentimiento de estar oprimidos y reaccionan fuertemente al rechazo.


Depresión Posparto: muchas mujeres se sienten algo deprimidas después de tener un bebé, pero la verdadera depresión posparto es más severa e incluye los síntomas de la depresión mayor.


Trastorno disfórico premenstrual: (TDP): síntomas depresivos que ocurren una semana antes de la menstruación y desaparecen después de menstruar.


Trastorno afectivo estacional: (TAE): ocurre con mayor frecuencia durante las estaciones de otoño e invierno y desaparece durante la primavera y el verano, muy probablemente relacionado con la falta de luz solar.


La depresión también puede alternar con manías (conocida como depresión maníaca o trastorno bipolar).


Recomendaciones:


• El manejo de modos de vida es crucial en el mantenimiento de la recuperación de la depresión. Es importante:

•
Mantener un calendario diario uniforme.

•
Tomar los medicamentos según la receta.


Después de un episodio de depresión, reanudar las responsabilidades lenta y gradualmente.

•
Fijar metas realistas.

•
Pedir ayuda cuando se necesite.

•
Reunirse regularmente con su terapéuta.

•
Dormir adecuadamente, acostándose y levantándose aproximadamente a la misma hora cada día.

•
Comer una dieta balanceada.

•
Hacer ejercicios aeróbicos regulares -un mínimo de una media hora, tres veces a la semana.

•
Antes de tomar una prescripción o una nueva medicación sin prescripción, acudir a la persona que prescribe su medicación psiquiátrica.

•
Discutir sobre el uso social del alcohol con su prescriptor.

•
Evitar las drogas callejeras.

•
Trabajar para formar y mantener amistades y una red de apoyo.

•
Tomar un curso en el tratamiento del estrés o en la afirmación de la confianza en uno mismo.

•
Trabajar diligentemente en la terapia.

•
Aceptar que pueden haber contratiempos.

• limitar sus compromisos;

• establecer objetivos y expectativas reales;

• compartir tiempo con otras personas;

• participar en actividades de las que disfrute;

• solicitar los consejos de buenos amigos o de la familia antes de tomar decisiones importantes;

• darse cuenta que no saldrán de la depresión "por sí solos"

• y pensar positivamente y tratar de alejar los pensamientos negativos.


La familia y los amigos también pueden ayudar. Lo más importante que la familia y los amigos pueden hacer por la persona con depresión es ayudarla a obtener tratamiento. Pueden hacerlo alentando al paciente a continuar con el tratamiento, acompañándolo al médico e incluso controlando que el paciente tome los medicamentos.


Otra forma importante de ayudar es ofreciendo apoyo emocional, comprensión, paciencia, afecto y aliento. Debe escucharse siempre a la persona con depresión. No deben ignorarse los comentarios sobre suicidio; estos deben reportarse al médico inmediatamente.


En mi opinión muy personal, lastimosamente en Panamá hay muchos psicólogos y algunos psiquiatras no muy buenos, que orientan a los familiares del paciente con ideas tales como: “no permita que el paciente lo manipule o lo chantajeé” “cuando es asi déjelo solo”. En primer lugar, al paciente deprimido realmente no le interesa ni tiene la intensión expresa de extorsionar. Llamar y atraer atención, sí. Y eso es lo que el paciente realmente necesita: ayuda y atención. En Estados Unidos los psicólogos predican justo lo opuesto que los de acá: Jamás asuma que el paciente lo que quiere es manipular o chantajear, aun cuando hayan indicios claros de que está siendo manipulador. Jamás asuma que el paciente no está diciendo la verdad, o que está “bluffing” (amenazando en vano). Cuando el paciente deprimido habla sobre el suicidio, siempre hay que asumir que la persona está en inminente peligro para sí mismo (y para otros), se debe alejar del área a todo objeto u oportunidad de peligro, y se debe acompañar a la persona hasta que esté estable y fuera de peligro.

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