Según el estudio
Match en el Trabajo de Konzerta, el
portal líder de empleo de Panamá, el 56% de las personas en Panamá se
enamoró en su lugar de trabajo. Además, el 77% de quienes vivieron esta
experiencia afirma que sus sentimientos fueron correspondidos, frente a un 23%
que asegura que no fue así.
El porcentaje
de talentos que se enamoró en su lugar de trabajo se encuentra 5 puntos
porcentuales por encima del estudio en 2025, cuando el 51% lo mencionaba.
¿Qué pasó con
estos sentimientos? El 35% de los talentos indicó que mantuvo una relación
amorosa con esa persona de su trabajo; el 24% aseguró que salió o tuvo citas en
algunas ocasiones; el 14% mencionó que convivieron durante un tiempo; el 17%
reveló que formaron una familia; y el 10% señaló que se casaron.
“El trabajo no
es solo un espacio de intercambio profesional sino que es un ecosistema social donde los
vínculos florecen naturalmente. El 56% de los talentos afirma que se enamoró de
alguien en su entorno laboral, e incluso el 17% llegó a formar una familia con
esa persona. Ante esta realidad, Panamá lidera la región con un 64% de
organizaciones que ya implementan políticas específicas respecto a las
relaciones amorosas. La mayoría de estas políticas, no prohíben los vínculos
sino que apuestan por la transparencia como base de una convivencia sana”.
explica Jeff Alejandro Morales, Gerente de Marketing de Konzerta en Jobint.
Match en
el trabajo es
un estudio de Konzerta en el que participaron 5006 personas trabajadoras y
especialistas en Recursos Humanos de Panamá, Chile, Ecuador, Argentina y
Perú. La investigación explora las relaciones amorosas en el ámbito laboral y
su impacto.
Casi 6 de 10 personas que tuvo una
relación en el trabajo, la mantuvo en secreto
El 59% de
los talentos que afirman haber tenido una relación amorosa en el trabajo, lo
hicieron en secreto; el 38% la mantuvo parcialmente pública, lo que
significa que era conocida sólo por algunos de las personas de su trabajo; y
solo el 3% asegura que fue totalmente pública, siendo conocida por la mayoría o
todos en la oficina.
El 41% de
los talentos afirma que la relación amorosa tuvo un efecto positivo en su
desempeño laboral, el 59% considera lo contrario. ¿De qué forma los afectó
positivamente? El 33% de los talentos experimentó una mejora en la
motivación; el 26% notó una reducción en su estrés laboral; el 11%
indicó que la relación le brindó apoyo emocional, otro 11% asegura que
incrementó su productividad y para el 7% aumentó la satisfacción laboral. En menor porcentaje, para el 4% fomentó la
colaboración; y para otro 4% promovió un ambiente de trabajo más positivo..
En contraste,
entre quienes consideran que la relación los afectó negativamente
señalan: el 34% que afectó su reputación; el 22% experimentó tensiones
con su equipo de trabajo; el 11% presentó dificultad para tomar decisiones
objetivas; el 11% manifestó falta de profesionalismo; otro 11% enfrentó
conflictos emocionales; y otro 11% sufrió distracciones frecuentes.
Además, de
las personas que mantuvieron una relación amorosa en el trabajo el 28%
experimentó inconvenientes relacionados. Entre las principales
problemáticas predominan: los rumores o comentarios entre pares con el 56%,
seguido que los directivos no avalan las relaciones amorosas en su trabajo con
el 22%. En menor proporción con el 6% respectivamente se encuentran: dificultad
para separar lo personal de lo profesional, conflicto de intereses,
discriminación o trato desigual y falta de concentración.
3 de cada 10 talentos recibió
información sobre cómo manejar las relaciones amorosas en el trabajo
El 35% de
las personas trabajadoras afirma que recibió información por parte de la
organización sobre cómo llevar adelante las relaciones amorosas en el
trabajo, el porcentaje más alto de la región luego de Ecuador (3%). Le siguen
Perú con el 26%; Argentina con el 20%; y Chile con el 16% con el 84%; Argentina
con el 80%; y Perú con el 74%.
Respecto a la posición
de las organizaciones frente a las relaciones amorosas entre sus integrantes;
el 33% indica que estas relaciones están prohibidas; el 32% señala que no
existe una política formal al respecto en su trabajo; el 12% menciona la
existencia de un protocolo específico; un 10% indica que las relaciones
amorosas entre integrantes del mismo equipo están prohibidas; un 8% afirma que
debe informarse a Recursos Humanos y un 5% señala que las relaciones entre
supervisores y subalternos están prohibidas.
En cuanto a la
percepción personal, el 44% de los talentos considera que las relaciones
amorosas en el trabajo son aceptables siempre que se mantengan fuera del
ámbito laboral y no interfieran con el desempeño; el 23% las ve mal,
ya que estos vínculos pueden causar conflictos, distracciones o problemas; el 13%
las aprueba solo si no involucran relaciones de poder, como las que se
dan entre líderes y sus equipos; otro 13% opina que son completamente
válidas, ya que cada persona es libre de enamorarse o vincularse con quien
desee; y el 7% considera que están bien mientras una de las
personas no salga beneficiada o perjudicada por el vínculo.
Respecto a lo
que harían si se enamoran de un compañero/a en el trabajo y la
organización prohíbe esas relaciones amorosas, el 42% de los talentos
menciona que respetaría la política de la empresa y no iniciaría la relación;
el 28% intentaría buscar una solución dentro de la organización, como
hablar con Recursos Humanos o un superior para explorar excepciones; el 17%
renunciaría y buscaría empleo en otro lugar; el 12% continuaría
con la relación a pesar de la prohibición; y el 1% le pediría a la
otra persona que renuncie.
Casi 2 de cada 10 personas
trabajadoras sufrió acoso en su organización
Las relaciones
amorosas en el trabajo tienen su contracara: las situaciones de violencia,
acoso o abuso en el entorno laboral. El 19% de las personas trabajadoras
afirma haber sufrido acoso en su lugar de trabajo frente a un 81% que no.
Entre las personas que sufrieron acoso laboral, el 12% señala que el acoso
provino de pares; el 5% de un líder o supervisor; y el 2% de directivos de la
organización.
Frente a esta
situación, el 81% de las personas no llevó adelante ninguna acción; el
6% optó por cambiar de trabajo; el 9% habló con Recursos Humanos; y solo el 4%
presentó una denuncia.
6 de cada 10 organizaciones en Panamá
cuentan con políticas específicas sobre las relaciones amorosas en el entorno
laboral
Según los
especialistas en recursos humanos, el 64% de las organizaciones en Panamá,
cuentan con políticas específicas sobre relaciones amorosas en el ámbito
laboral, mientras que el 36% carece de ellas.
El porcentaje
de organizaciones que tienen políticas sobre relaciones amorosas se ubica 11
puntos porcentuales por encima del estudio en 2025, cuando el 53% lo
mencionaba.
En la región la
tendencia mayoritaria es contraria. En
Argentina el 81% de las organizaciones no cuentan con estas políticas;
en Chile el 76%; Perú el 57%; y Ecuador el 50%.
Dentro de las
organizaciones de Panamá en las que hay políticas sobre relaciones amorosas en
el trabajo; el 48% prohíbe cualquier vínculo romántico entre sus integrantes;
el 30% las permite bajo ciertas condiciones o restricciones específicas, como
informar a Recursos Humanos o contar con el consentimiento claro de ambas
partes; y el 22% no interviene en las relaciones, aunque se mantiene alerta
ante posibles casos de acoso, abuso o vínculos entre líderes y sus subalternos.
En relación al impacto
de las relaciones amorosas en el rendimiento laboral, el 50% de los
expertos considera que no afectan al desempeño de las personas; el 35% cree
que tienen un efecto negativo; y el 15% sostiene que impactan de manera
positiva en el trabajo.
En 2 de cada 10 organizaciones se
denunciaron casos de abuso o acoso
El 79% de los
especialistas en Recursos Humanos afirma que no se han presentado casos de
acoso o abuso en sus organizaciones, sin embargo el 21% señala la existencia
de denuncias. Entre ellas, el 12% fue de acoso; y el 9% indica que fue de
ambos tipos (abuso y acoso).
En cuanto a las
situaciones de abuso o acoso reportadas, el 33% corresponde a
comentarios inapropiados; un 33% señala el contacto físico no deseado; otro
33% menciona otro tipo de abuso; el 17% indica el uso de una posición de
autoridad para forzar o manipular a alguien a participar en una relación o
situación no deseada; y otro 17% señala la presión o persecución
constante por parte de un superior, para afectar el desempeño o estabilidad
emocional de una persona en el entorno laboral.
Ante estas
situaciones, el 50% aplicó sanciones o medidas disciplinarias según
la gravedad del comportamiento; el 33% de las organizaciones realizó una
investigación exhaustiva y tomó medidas basadas en los hallazgos; y el 17% no
hizo nada.
En cuanto a la existencia
de un protocolo establecido para situaciones de acoso y abuso, el 67% de
las organizaciones asegura contar con uno, mientras que el 33% no tiene un
protocolo específico al respecto.