jueves, 31 de marzo de 2016

SERIES - Sr. Vino - Malbec


17 de Abril es el Día Mundial del Malbec.  Ese día se conmemora la fecha en que el presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento anunció oficialmente su misión de transformar la industria vinícola de Argentina.  En esa fecha, en 1853, el presidente argentino comisionó al francés Michel Aimé Pouget para que importara nuevas vides.  Entre sus selecciones se encontraba la variedad Malbec. 

La tarea impuesta a Pouget puede sonar como cosa sencilla, pero no lo es.  Toma mucho conocimiento, experiencia y tiempo el adaptar estas vides francesas a una gama muy diversa de terruños en suelo sudamericano de Argentina.  Como cosa providencial, una década más tarde, Francia enfrentó los embates de la plaga de la filóxera, que afectó a la Región del Ródano.  Mientras esto sucedía, Malbec cobraba más y mejor fuerza y "experiencia", palantada sobre los suelos argentinos y dando origen a vinos de amplia superioridad en comparación con los de su país de origen.  Muchas décadas más tarde, Francia enfrenta otro retroceso, en 1956, con la helada que acabó con la mayoría de los viñedos de Malbec. 

Malbec es una de las bellezas de la historia moderna de nuestro planeta, posicionando a la nación argentina en el mapa como una de las regiones vinícolas importantes del mundo.  Esta variedad era una de las seis cepas rojas de Bordeaux, pero tal vez la menos importante, usada solamente en algunos cortes, en la ámplia sub-región de Entre-Deux-Mers, para darle algo de redondez  a estos largos vinos. 

Malbec, sin embargo, ha encontrado escenario propio gracias a los terruños argentinos, donde esta uva alcanza una maduración más compleja y completa para dar paso a vinos de gran vuelo.  Actualmente, Malbec es la cepa insignia de Argentina, siendo éste el país que tiene mayor superficie plantada con esta variedad en el mundo.  Aproximadamente el 75% de los vinos Malbec en el mundo provienen de Argentina.  El resto proviene del Suroeste de Francia, específicamente Cahors, en donde la cepa es llamada Côt. 

La variedad Malbec se da muy bien en Argentina, gracias a la altitud de los viñedos en que está plantada.  La variación térmica entre el día y la noche es muy importante para el desarrollo óptimo de esta resistente uva.   Los viñedos de Mendoza son óptimos, con altitudes que varían entre 3 mil y 5mil pies de altitud. 

Un dato curioso y mágico sobre la adaptación de la uva Malbec a los altiplanos de Mendoza y otros suelos de Argentina es la alta concentración del fenol natural conocido como resveratrol.  Debido a la gran altura de estos viñedos, la piel de las uvas malbec se protegen de esta drástica variación térmica produciendo este compuesto llamado resveratrol.  Como ustedes saben, es la piel de la uva la que aporta estos componentes químicos importantes al vino, tales como los polifenoles, ésteres, taninos, flavonoides, y polialdehidos; macromoléculas que además de aportar positivamente a nuestra salud, también son responsables por contribuir en gran medida a la complejidad y diversidad de aromas y sabores en esta bebida.  Todos los vinos tintos tienen resveratrol; sin embargo, los Malbecs de Argentina posee una concentración más alta de esta macromolécula que cualquier otro vino proveniente de cualquier otra uva en el mundo.  Resveratrol es un antioxidante poderoso, capaz de hacerlo a uno sentirse mejor, tener más larga vida, y verse más joven.  Se ha comprobado que el resveratrol es eficaz previniendo enfermedades tales como Huntington, Alzheimer, tumores cancerosos, enfermedades coronarias, diabetes, depresión, y envejecimiento prematuro de la piel. 

En todo caso, en la actualidad, Malbec es un varietal muy popular entre los consumidores de vino en el mundo, sobretodo por su calidad y volumen, versus su precio.  Cabe destacar que los Malbecs argentinos comunmente son exhuberantes y voluminosos, cargados de sabores a fruta madura, ciruelas, cerezas negras y moras, junto con notas ocacionales a vainilla, cocoa y café, mientras que los Malbecs de Cahors traen un perfil diferente, probablemente con mayor acidez y habilidad para combinar con alta cocina, y sabores a pimienta negra, violetas, y notas minerales.  Estos últimos tienden a ser más ligeros, además. 

Es importante destacar también el tipo de gastronomía que usualmente va de la mano con los Malbecs argentinos, dado que este elemento también le ha dado realce a la imagen de la uva Malbec en el mundo moderno.  La palabra mágica en Argentina es "asados".  Estos vinos van formidablemente bien con las carnes de parrilla, o asados de carne de res, puerco, embutidos, cordero, aves, o en todo caso, quesos duros.  Un buen corte de carne junto con un buen Malbec es un banquete real.  Se puede probar también con una buena hamburguesa que provenga de la parrilla a las brasas. 


Publico este artículo con bastante anticipación al Día Mundial del Malbec, dado que el viernes 8 de Abril regreso al programa radial matutino The Breakfast Show with Gerry D, y el tema será, como es apropiado para el mes de Abril, Malbec.  Probaremos dos vinos: el 2009 Chateau D'Ourbenac, Malbec, Cahors; y el 2012 Guarda Lagarde Colección de Viñedos, Malbec, Luján de Cuyo, Mendoza.  Sintonizame en la frecuencia 89.3 FM a las 8:15 am en la mencionada fecha para que probemos estos dos vinos juntos.  ¡Salud a todos!

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