sábado, 24 de septiembre de 2011

SERIES - Sr. Vino - Borgoña


 
En castellano, Borgoña.  En francés, Bourgogne.  En inglés, Burgundy.  Tres maneras de llamar a esta pequeña pero muy importante y fascinante región vinícola de Francia, que produce vinos blancos que son fenomenalmente complejos, y vinos tintos que son indiscutible e inconfundiblemente los más sensuales del mundo.

Los viñedos de Borgoña están sembrados principalmente con dos varietales: chardonnay y pinot noir.  Ambos varietales alcanzan su más bella y elegante expresión cuando son plantadas en un clima relativamente templado, como el que tiene Borgoña.  De todas las regiones vinícolas del mundo que son famosas por su vino tinto, Borgoña es la más templada y boreal.

Sin embargo, algo muy importante e interesante sobre esta región vinícola del mundo es que ningún otro vino, o vinos, con excepción tal vez de los mejores vinos alemanes, poseen una expresión tan significante del terruño, o terroir.  De manera fenomenal, estos vinos reflejan el sitio específico y el clima único del cual provienen.  De sol y tierra a sombra y relieve, estos vinos lo reflejan todo.  Por este motivo, no podemos pensar en Borgoña, simplemente en términos de pinot noir y chardonnay.  Borgoña es mucho más que eso; es casi un micro cosmos.  De tal manera que Borgoña se trata de la expresión de cada sitio.  Pinot noir y chardonnay son las voces mediante cuales el mensaje es expresado.

Démosle una mirada a algunas de las sub-regiones más relevantes de la Borgoña.

Chablis: es la sub-región más boreal de Borgoña.  Sus parcelas se dedican exclusivamente al cultivo de la chardonnay.  La mayoría de los vinos de Chablis son elaborados enteramente en barricas de acero inoxidable o en madera neutral, de tal manera que estos vinos poseen muy poquito o nada de ese acento a madera y a vainilla que vienen a la mente cuando uno piensa en chardonnay.  El valor neto de esta producción es muy importante, ya que Chablis posee siete viñedos Grand Cru.  Sus vinos son muy elegantes y refinados, con fenomenal concentración de fruta y de elementos minerales únicos y autóctonos de esta área.

Côte D'Or: Es una franja de 30 millas de largo, y representa la sub-región vinícola más reconocida de Borgoña.  En realidad los vinos más mágicos y místicos de Bourgogne provienen de esta zona.  La franja corre de Norte a Sur, y básicamente está dividida en dos mitades.  La parte del Norte es Côte de Nuits, y produce prácticamente vinos tintos solamente.  Côte de Nuits posee nueve apelaciones; entre ellas las famosas Marsannay, Gevrey-Chambertin (mi favorita), y Nuits-St.-Georges.  La mitad sureña es Côtes de Beaune, que comprende 16 apelaciones, todas importantísimas, pero por nombrar las más famosas, tenemos a Pommard, Volnay, Meursault, Puligny-Montrachet (mi favorita y la de muchos), Chassagne-Montrachet y Santenay.  Recordemos que cada apelación, o cada villa que comprende el Côte d'Or posee su propio terruño, por lo tanto su propia personalidad.  Para entender esto, comparemoslo con tener veinte hijos, y saber que cada uno es diferente del otro.  Por ejemplo, se dice que los vinos de Chambolle-Musigny son frecuentemente considerados muy elegantes, mientras que los de Nuits-St.-Georges son visto como más rústicos y robustos.  En esto también se ven reflejadas las manos de cada productor, claro está.

Las otras dos sub-regiones importantes de Borgoña son Côte Chalonnaise y Mâconnais.  Pero existe otra sub-región que para efectos administrativos franceses, pertenece a la región de Borgoña.  Se trata de Beaujolais, que aunque se encuentra próxima a Borgoña (al Sur), ambas regiones no tienen nada en común.  El clima es diferente, la uva es otra, la forma en que los vinos es elaborado es radicalmente disimilar, etc.  Y cuando digo que la uva es otra, ésto es literalmente asi.  Beaujolais es tanto el nombre del lugar como el nombre del vino que ahí se produce, y éste es elaborado con la uva gamay.  Además, la mayoría de los vinos Beaujolais son hechos mediante una técnica de fermentación especial, llamada maceración carbónica, que maximiza el elemento afrutado tan inherente a la gamay.

Para concluir este largo artículo sobre los vinos de Borgoña, les voy a decir que este tema del Beaujolais es un poquito controversial, y como todo lo que tiene que ver con vinos, es cuestión de gustos.  A mi me gusta mucho los vinos de Beaujolais.  Pero muchos puristas lo desprecian, y hasta se dice que es como "un vino blanco que resulta que es rojo", a pesar de su vívido color magenta.  Quienes se pronuncian de esta forma, hacen referencia al comportamiento que tienen estos vinos, muy similar en características a los vinos blancos, en su expresividad y habilidad para "quitar la sed".  Pero más realmente, Beaujolais (similar al Pinot noir) son vinos que van muy bien a la mesa, acompañados de carnes de ave, sobretodo la carne del pavo.  Además, es importante notar las distintas expresiones del Beaujolais, según su designación o "Village - Cru".  Son diez: St.-Amour, Juliénas, Chénas, Moulin-á-Vent, Fleurie, Chiroubles, Morgon, Régnié, Brouilly, y Côte de Brouilly.

El tema de Borgoña es muy largo y complejo, y yo lo he resumido en este artículo, casi de manera antojadiza para resumir (valga la redundancia).  Profundizar en él es sumamente interesante.  Insisto en que Borgoña es un pequeño universo.  Pero por lo pronto, me interesa que mi lector se quede con un concepto muy básico, que es: las uvas o cepas de Borgoña son: chardonnay, pinot noir, y en un tercer lugar, gamay.  ¡Salud a todos!

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