miércoles, 11 de agosto de 2010

Cuidado de los alimentos



Desde hace días me había sentido tentada a escribir sobre este tema, cuando alguien me dijo: “No me debí comer el pollo de KFC que quedó de ayer”… pero en verdad no había tenido la oportunidad. Aunque no nos detengamos a pensar en ello, la verdad es que la cadena de frío en los alimentos es muy importante y algo de lo que deberíamos estar más consientes.

Dentro del tema de el cuidado de los alimentos, además de lavarse las manos, lavar los alimentos, usar utensilios para carnes y los de vegetales por separado, también se debe tomar en cuenta mantener la temperatura ideal en los alimentos: tanto la cadena de frío, como el calor.

La cadena de un alimento la componen todos los eslabones o pasos que forman parte del proceso desde que se cosecha o prepara hasta el consumo final. Dentro de este proceso los alimentos deben ser guardados o conservados a temperaturas apropiadas, si esta cadena se rompe, es decir, si en una de estas etapas no se mantiene la temperatura adecuada, el alimento corre riesgo y puede ser perjudicial para la salud de quien lo consuma.

Esta cadena no solo se refiere a los comerciantes, sino que también, incluye los cuidados que debemos tener en nuestros hogares.

La idea es que los alimentos se mantengan a un grado de temperatura en la que los microorganismos que pueden perjudicar la salud, no tengan permitido activarse o desarrollarse, también para detener la acción enzimática que puede provocar la descomposición.

Vale la pena mencionar que los microorganismos no se mueren por el frío, simplemente se detienen, por lo que cuando el alimento se empieza a descongelar estos microorganismos se activan y se pueden multiplicar. Es allí donde vale la pena observar la cadena de frío que ha seguido lo que nos estamos comiendo, ya que: se descongela y aumentan los microorganismo, si se congela nuevamente estos se detienen pero con una población mayor que al volver a descongelarse se activaran esta vez en mayor cantidad, haciéndolo más arriesgado e incluso tóxico.

Podemos confiar en la mayoría de los casos de que los alimentos que compramos en supermercados han tenido un buen manejo. Nos toca a nosotros prestar la debida atención y hacer lo propio en nuestros hogares y el manejo que le damos.



Consejos prácticos:

- Cuando vamos al supermercado, empezar por los productos no perecederos y de último los refrigerados, así será menor el tiempo que estarán fuera de la nevera hasta que llegamos a casa y los refrigeramos o consumimos.
- Es bueno empacar juntos los alimentos fríos para que se ayuden conservando la temperatura un poco
- Seguir las instrucciones de almacenamiento en alimentos y medicamentos
- Cuidado cuando llevamos comida para un picnic de fin de semana, en el cooler de la playa, almorzar en la oficina o la carne que llevamos para la barbacoa en casa de un amigo
- Las comidas que compramos en el restaurante para llevar se deben consumir lo antes posible y calientes
- Si guardamos estas comidas, se debe guardar en porciones con envases no profundos y al frío, en las próximas 2 horas
- Recordar siempre que la temperatura ambiente y el clima cálido de nuestro país, son propicias para la proliferación de los microorganismos en los alimentos
- Si va a un buffet, observe que los alimentos fríos estén en bandejas para conservar el frío; que los calientes se mantengan encendidos
- Tener especial cuidado con carnes, pollos y mariscos
- Pavo y jamón asado de navidad, se deben guardar rebanados!!!
- Cuidado con las carnes que se descongelan antes de cocinar, es mejor hacerlo lento pero seguro, colocándolas en el refrigerador

Y una regla de oro que nos da el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de América es:
¡Mantenga CALIENTES los alimentos CALIENTES!
¡Mantenga FRÍOS los alimentos FRÍOS!



Saludos,

:-)

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