martes, 20 de octubre de 2015

Día 4: Vacaciones en Familia - Museo de Historia Natural

The New York Times Building
El día 4 estando en Long Island muy temprano en la mañana (como siempre tempraneros) a Carlos se le ocurrió la gran idea de darle un toco más exótico a nuestra aventura: que tal si no solo vamos a Manhattan si no que también nos quedamos a pasar la noche? Y como mi esposo es un viajero intrépido no pasó  mucho tiempo en conseguirnos un cuarto de hotel en el Fairfield Marriott Time Square, oh Si! al lado de la acción.

Empacamos liviano para los tres y nos fuimos en el carro hacia Manhattan, es 1 hora de camino, el tráfico al entrar a la ciudad es muy fuerte y entre los edificios se pierde la señal del GPS, pero como es una ciudad bien trazada lo importante es saber en cual calle está el hotel, así que nos fuimos hacia la calle 40 donde estaba nuestro hotel, dejamos el carro en Valet Parking, hicimos check in, dejamos las maletas y nos fuimos a caminar.

Pasamos por el edificio de The New York Times en 40th St. Mi impresión de Time Square fue otra, ya que no entramos por el lado tumultuoso del día anterior y pudimos hacer un nuevo recorrido del área. Nos fuimos a almorzar al Red Lobster en 41st St. con 7th Ave.

Al salir nos dirigimos a la estación del metro y nos fuimos al American Museum of Natural History, uno de los puntos importantes que teníamos planeado visitar. Ese día la entrada principal estaba cerrada al público porque había una fiesta privada, con alfombra púrpura y demás, pero la entrada que tomamos también fue genial, directo al planetario; pero un buen consejo: en los museos los niños se cansan porque son muy grandes por lo que es mejor ir directo a las principales atracciones.  Otro dato importante a tomar en cuenta es que en la entrada al comprar los tickets encontrarás varias opciones, desde la más sencilla para recorrer el museo hasta otras más extensas, si viajas con niños chicos es mejor comprar la entrada normal, ya que las otras son más costosas porque incluyen exhibiciones especiales como mariposario, vida marina, y otras proyecciones, pero realmente para los niños es demasiado. Tomamos el elevador hacia el piso 4 donde se encuentra la exhibición de los dinosaurios. Otro consejo: no se pierdan la cara de admiración de los niños al ver por primera ves los esqueletos de dinosaurios gigantescos #Priceless

La meca para mi hijo Gabriel definitivamente fue esta exhibición y lo mejor es que es un museo donde se puede hablar con normalidad y no hay que estar callados, eso le da mucha oportunidad a los niños para expresar su emoción y hacer preguntas ya que pueden ver pantallas interactivas, huellas de dinosaurio y réplicas de muchas especies. Mi hijo corrió y se divirtió mucho viendo dinosaurios gigantescos y otros pequeños, los de tierra, los de aire y los de mar.
Family time @ American Museum of Natural History
Luego se esta área fuimos bajando y viendo las diferentes exhibiciones hasta que el cansancio se fue haciendo evidente. Por lo que en algunas áreas aprovechamos para sentarnos un rato.

Otro dato, al salir del museo quedamos frente a una de las entradas del Central Park, otro punto de la ciudad que hay que visitar y cruzamos pensando que quizás una siesta para Gabriel podía ser necesaria, cuando llegamos al parque él se puso a correr porque le recordó al Parque Omar que usualmente visitamos en cerca de la casa, lo bueno es que hay varias áreas cercadas con parques para que los niños jueguen, con taboganes, columpios, sand box, fuentes, practicamente cerramos la tarde sentados en una banca mientras Gabriel se divertía.

Recuerden siempre: Un buen plan cuando viajan es hacer los recorridos tratando de que a la hora de la siesta estemos en un lugar práctico para que los niños descansen.

Después de un par de horas en el Central Park, tomamos el metro de regreso al hotel donde comimos pizza y descansamos un rato, pensando que íbamos a cerrar la jornada del día, pero casi a las 8:00 de la noche decidimos caminar a Time Square para ver las luces del corazón de Manhattan (al fin y al cabo era la razón por la que decidimos pasar la noche en la ciudad). Abrigamos a Gabriel y lo sentamos en su coche, honestamente lo pasó de maravillas, estaba muy emocionado con lo espectacular de la ciudad, todas esas luces, la multitud y la música. Honestamente los tres estábamos divirtiéndonos tanto que el tiempo se nos fue volando.
Papá y mamá - TimeSquare

Gabriel y Yo en Time Square ;-)
Creo que era pasada las 10 cuando llegamos al hotel a descansar, para Gabriel fue poner la cabeza en la almohada y quedó dormido al instante. Y nosotros a descansar orgullosos de lo buen compañero de viaje que resultó ser nuestro hijo.

:-)

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