martes, 6 de diciembre de 2011

SERIES - Virtudes y Valores - Maternidad



La maternidad es un don y una gracia divina; tambien es un misterio y un milagro.  Para efectos humanos es además una virtud.  Como muchas otras virtudes, es una que se apoya en otras, y que también es parte integral del orden y la salud mental y emocional de la mujer sana.  En conmemoración al 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción en el calendario litúrgico católico, y que por este motivo se celebra el día de las madres en algunos países como Panamá, hoy reflejo en esta hermosa virtud humana y divina.

Tomemos como modelo la maternidad Divina de la Virgen María.  Según el dogma de fe de la Iglesia Católica, esta virtud de la Virgen, que fue dispuesta por Dios desde la eternidad (antes de todos los siglos), se apoya en otras virtudes, como lo son: la fe, la esperanza, la caridad, la humildad, la obediencia, la prudencia, la fortaleza y la templanza.  El dogma nos dice que estas virtudes son fuerzas indispensables para poner en actividad la vida nueva que le ha sido encomendada.

En el orden científico y natural observamos que a partir del momento de la concepción se crea vida, y con esto, la mujer comienza a esperimentar una serie de cambios hormonales de orden mayor.  Lo mismo ocurre en los animales.  Idealmente esta transformación endocrina, necesaria para la supervivencia y el desarrollo de la nueva criatura, tendrá un impacto en la conducta y en las emociones de la mujer, y serán canalizados a través de una serie de virtudes.  En los animales es gobernado por instintos. A las virtudes arriba mencionadas, yo añadiría la ternura, la bondad, la pulcritud, la paciencia, la humanidad, la dignidad, la abundancia, la sinceridad, la fecundidad, la moral, la disciplina, el amor, y otras.  Este conjunto de virtudes conforman la condición o virtud maternal, que es trascendental, porque idealmente la mujer comienza a experimentarla desde que es niña y ejercita esta vocación al jugar con muñecas, y luego va mucho más allá del alumbramiento, al punto en que no termina nunca.

¿Cuales son los antivalores que amenazan o merman esta virtud?  El feminismo distorciona la misión ideal de la mujer.  El Vaticano ha emitido numerosas advertencias sobre este vicio social.  El materialismo excesivo, asi como corroe o anula la espiritualidad, también merma o extingue la maternidad.  La egolatría también.  ¿Qué nos dicen los sociologos al respecto?  Estos expertos martillan el concepto de que la maternidad debe ser complementada por la paternidad (obviamente un concepto de integración familiar. Es lo mismo que decir que la maternidad por sí sola no tiene el mismo sentido).  "A veces, el tiempo de que se dispone es escaso porque las dificultades económicas obligan a pasar muchas horas trabajando, separado de la familia; en esos casos, cobra mayor importancia la calidad de la atención a la mujer y a los hijos: es necesario luchar por adquirir ciertas virtudes, como espíritu de servicio, desprendimiento, generosidad y buen humor, de manera de hacer agradable la vida a los demás".  Eso nos dicen los sociólogos sobre la paternidad con respecto a la maternidad, y si se fijan, las virtudes que ellos mencionan básicamente coinciden con las que componen y le dan apoyo a la maternidad: espíritu de servicio, desprendimiento, generosidad y buen humor.

Maternidad como virtud, sentido maternal, instinto maternal, deseo maternal; es una faceta del carácter humano en la mujer, que adquiere, según los psicólogos, probablemente desde que habitan en el vientre de su madre, y que ensayan desde niñas.  Globalmente las mujeres la poseen en mayor o menor grado, según cada persona, porque asi son las virtudes.  Se dice que si algo en el plano terrenal se puede asemejar al amor infinito, blanco, sincero y eterno de Dios hacia sus criaturas, sería el amor de madre.  Este no termina nunca.

Otro aspecto místico, único y muy importante de la virtud maternal es la lactancia materna.  A través de ella, la madre provee a su hijo de la leche de madre, aportando un alimento inigualable, que es ideal para el crecimiento y desarrollo correcto del niño.  Además del aspecto nutricional se crea un vínculo entre madre e hijo que es socialmente único e imprescindible, y que es de vital importancia para el desarrollo psico-emocional y social del individuo.  Al ejercer la virtud maternal a través de la lactancia, la madre nutre al individuo con valor alimenticio y también lo forma y fortalece en su carácter psicológico-afectivo, emocional y social de manera básica y fundamental para la vida.

La maternidad es una virtud muy poderosa que toda mujer debe desear, invocar y ejercitar.  Es el grueso de la verdadera belleza femenina y su condición de mujer.  Define y le da sentido a la misión más importante de la mujer en la humanidad, no solo al engendrar sino además en su carrera formativa y modeladora de seres en todas sus funciones.  La virtud maternal facilita y alivia la pesada carga que aveces conlleva la misión maternal.  Esta virtud existe en las mujeres, aun cuando estas nunca alcancen la dicha de ser mamás, y se ejercita cada día, aun dentro de la misma relación afectiva matrimonial.  ¡Bendiciones y felicidades a todas las madres en su día, en especial a aquellas que están ricamente dotadas de esta virtud!


"¡Si tienes una madre todavía, da gracias al Señor que te ama tanto!"

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